miércoles, 24 de septiembre de 2014

Etapa 10: Pamplona-San Sebastián. 96km/660m

Último día en nuestra aventura entre los dos mares que bañan las costas españolas. El recorrido se presentaba con perfil favorable aunque bastante largo con lo que todo iba a depender del terreno.
Los primeros km alternan carretera con pistas que aunque permiten rodar bastante bien tienen algo de grava y son bastantes irregulares. No estarían mal para un día cualquiera pero sabiendo que hacer casi 100km nos estaban preocupando algo.
La ruta no tiene interés los primeros 35km hasta llegar a Lekunberri. Allí todo cambia de repente ya que se coge una vía verde que según habíamos leído era la mejor de España. Normalmente estos comentarios siempre exageran pero esta vez no. Esta vía verde es increíble, impresionante, alucinante,... y todos los adjetivos que se nos ocurran. Son casi 40km por bellísimos bosques siguiendo el curso del río y atravesando decenas de antiguos túneles ferroviarios. Todo el firme es perfectamente ciclable y lo mejor de todo.... tras los 5 primeros km de suave subida tocaron.... ¡35km de bajada!. Si... No me he equivocado... fueron casi 35km de suave bajada, casi llana, donde íbamos pedaleando en la marcha más larga sin esfuerzo. No se exactamente qué media haríamos pero seguramente cerca de 20km hora y sin esfuerzo.
Otro encanto de esta vía verde fueron los túneles. Aunque la mayoría están iluminados es imprescindible llevar alguna linterna potente pues hay tramos donde fallan las luces. La sensación de atravesar túneles de hasta casi 3km de longitud es algo inusual y diferente. Por cierto... En los más largos bajaba mucho la temperatura.
Tras finalizar la vía verde quedaban 24km de carreteras y carriles bici hasta San Sebastián. Entrada en San Sebastián por Anoeta hasta la playa de la Concha. No conocía esta mítica playa pero supongo que los temporales de este año han acabado con ella. Con marea alta prácticamente desaparece. Una pena.
Tras conseguir enviar las bicis por Seur paseo y celebración a base de la mítica gastronomía de pinchos de San Sebastián.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Etapa 9: Roncesvalles - Pamplona. 42km/600m

Me faltaba esta etapa pero ha valido la pena esperar. El día lluvioso no consiguió oscurecer una de las mejores y más bellas etapas que he visto en todos los caminos que he realizado.
El trazado discurre por frondosos bosques y los peregrinos que salpican el recorrido te van inundando de espíritu del camino. Como único punto negativo la 'genial' idea que debió de tener algún político de asfaltar parte de los bonitos senderos con lo que pierden gran parte de su belleza y encanto.
Del recorrido en si destacar que el desnivel es a base de repechos cortos pero muy intensos que hacían dudar si echar pie a tierra. Como punto culminante BTT la bajada a Zubiri. Rápida, muy divertida y con la dificultad técnica justa la pone también entre las mejores que he disfrutado en todos los caminos junto a la bajada desde la Cruz de hierro.
Esta fue nuestra única etapa por el camino francés ya que mañana iremos a San Sebastián por una vía verde. Ha sido una dosis de espíritu del camino corta pero muy intensa.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Etapa 8: Uscarres - Roncesvalles. 51km/1280m

Hoy fue la etapa cumbre en todos los sentidos: la más bonita, la que más alto llegamos, la más dura y la más emotiva por su punto final.
El día comenzó por carretera unos diez kilómetros hasta Güesa. Un poco más adelante ya se desvió a la izquierda por una pista al lado del río preciosa y con poca pendiente. Sabíamos que en 12km debíamos subir 700m por lo que esa escasa pendiente nos preocupaba.
A los pocos km la pista se convirtió en sendero y el desnivel se disparó. Aún así hubiera sido posible hacerlo sin empujar si no fuera que toda la noche estuvo diluviando y el terreno estaba muy resbaladizo. Si a eso le sumamos que he traído neumáticos mixtos pensando en rodar bien por carretera el resultado es que daba tres pedaladas para avanzar una en el mejor de los casos.
A medida que íbamos subiendo el bosque se iba poniendo cada vez más bonito llegando cerca de la cumbre a ser casi de cuento de hadas. A este paisaje bucólico no faltaron tampoco los caballos salvajes y un simpático perro de caza que nos acompañó varios km. Creo que sólo esta sensación ya compensó el viaje entero.
La bajada fue rápida por pista y asfalto hasta llegar cerca del punto más bajo de la ruta. Allí encontramos un bar con unos estupendos pinchos navarros que nos sirvieron para coger fuerzas para la segunda mitad de la ruta.
La segunda parte era otra subida de 300m. Esta vez fue mitad carretera y mitad pista. Sin dificultades pero ya se nos hizo dura por el cansancio acumulado y por el calor del mediodía. Tras ella un rápido descenso por prados que te dejan en las afueras de Burguete a escasos tres km de suave subida a Roncesvalles.
Roncesvalles realmente no es un pueblo sino un conjunto de hoteles, bares y un inmenso albergue. Todo está lleno de peregrinos de todas las nacionalidades posibles y de los típicos turistas de fin de semana (hoy es domingo). La verdad es que está tan masificado y explotado que es difícil percibir el espíritu del camino a pesar de todos los peregrinos.
Mañana etapa relax hasta Pamplona, nos la hemos merecido. Allí descansar y el martes nuestra última etapa para bañarse en las aguas de la playa de la Concha. 

sábado, 20 de septiembre de 2014

Etapa 7: Puente de la Reina de Jaca - Uscarres. 61km/1100m

Tras el desastre de la etapa de ayer hoy salimos decididos a seguir fielmente el track. Este trozo ya no se corresponde con el camino de Santiago sino que seguimos el trazado de la transpirenaica.
Salimos de Puente de la Reina por carretera unos 8 km hasta Berdún. Una pena que no pudiéramos quedarnos allí porque tenía buena pinta. Rodeamos el pueblo y nos metimos por una larga pista forestal durante unos 12km con una subida y bajada al primer monte del día. Luego unos cuantos km por carretera hasta llegar al siguiente pueblo. Tras el pueblo nos metimos en un desfiladero. Todo carretera pero preciosa.
Finalmente llegamos a Burgui. Precioso pueblo de montaña pirenaico. Es el sitio perfecto para dormir si estás en forma y puedes hacer en una etapa los 75km y 1700m de desnivel que lo separan de Roncesvalles. Como no es nuestro caso decidimos hacer etapas más cortas y seguir hasta el siguiente pueblo para reducir la etapa del día siguiente.
Salimos de Burgui y nos dirigimos por carretera hacia la montaña. Tras unos km iniciales el track gira hacia la izquierda y se mete por una senda marcada con señales de ruta de bicicleta. Supongo que cuando la señalizaron estaban pensando en hacer esa senda bajando porque me parece imposible subirla encima de la bici. Fue casi una hora empujando. De hecho llegué a cambiar las zapatillas de bici por las normales para ir más cómodo.
La bajada es toda por pista forestal y nos deja casi directamente en Iciz. Como ahí no hay ningún tipo de alojamiento nos desviamos a Uscarres que está a menos de 2km y dice está la casa rural Equiza. La señora que la lleva es muy amable y tiene la casa preciosa. Esa es la parte buena, la mala es que lo único que hay que hacer en el pueblo es ver pasar el tiempo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Etapa 6: Bolea - Puente de la Reina

Hay días en que parece que no sale nada a derechas y mejor esperar al día siguiente. Hoy tenemos esa sensación.
Esta noche llovió a raudales en Bolea. Sabíamos que al menos los primeros km iban a ser por pistas agrarias y decidimos evitarlas por carretera y empalmar con la ruta más adelante. Entre que nos equivocamos en un cruce y que desde el principio calculamos mal el rodeo por carretera resultó que para evitar 15km de pistas agrarias terminamos haciendo 35km por carretera.
Cuando conseguimos enlazar con la ruta ya íbamos justos tiempo ya que quedaba la parte más dura, un ascenso de 750m todos seguidos. Hicimos unos 5 o 6 km por la ruta original de poca pendiente para aproximarse al comienzo del puerto cuando de repente la ruta giró y nos llevaba rectos hacia arriba por una pendiente en la que hacía falta ayudarse de las manos en muchos puntos. Imposible subir pedaleando pero igual también con la bici a cuestas. Sólo el tramo que se veía desde abajo nos llevaría subirlo casi una hora y no sabíamos si los 30 km que había después mejorarían.
Nos vimos obligados a tomar la decisión de dar media vuelta y volver a la carretera para dar un gran rodeo y hacer la etapa por asfalto.
La carretera nos dejó al oeste de nuestro destino inicial, Santa Cilia. Podíamos desandar 7km para dormir allí y volver a hacerlos de vuelta al día siguiente o avanzar ya hacía el oeste. Llamamos a varios alojamientos en ruta más adelante pero al ser fin de semana todo estaba completo.
Al final nos hemos quedado en un hotel en Puente de la Reina por no volver atrás. No hay nada que hacer más que ver pasar el tiempo. Espero que mañana la jornada sea más propicia pues es una dura etapa.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Etapa 5: Berbegal - Bolea. 71km/540m

Hoy iba a ser una etapa relax pero al final no fue eso ni mucho menos. El track que traemos es muy malo y recorta recorrido en cada curva con lo que cada día nos están saliendo un 15 o 20% más de km.
El recorrido de hoy fue en general por pista agraria más o menos llana. El terreno estaba seco pero era bastante arenoso con lo que había puntos donde avanzar era muy trabajoso a pesar de no haber cuesta.
Pasamos fugazmente por Huesca. Destacar la bajada endurera con varios puntos muy técnicos un par de escalones por encima de los riesgos que me gusta asumir. Una bajada ' evil kenevil'.
Tras Huesca continuamos camino hacia Bolea. Otros 22km más de pistas agrarias pero esta vez con el desagradable extra de nubes de mosquitos que hacían un infierno el recorrido.
Cuando ya creíamos haber llegado vimos nuestro destino Bolea en el horizonte y al igual que Berbegal es otro pequeño pueblo en lo alto de una colina. Fue el primer momento de todo el día donde usamos el plato pequeño y ojalá hubiéramos tenido otro más pequeño aún.
Bolea es muy pequeño. Sólo tiene una panadería que vende algo de comida de otros tipos y un bar, casa Rufino, que son los que gestionan el albergue. Recomiendo 100% comer en casa Rufino. Menú de 11€ abundante, rico y casero.
En el extremo contrario el albergue. Es un vestuario del campo de fútbol donde han puesto unas literas, un fogón y un microondas. Es un sitio mal conservado, poco limpio, oscuro y realmente tétrico. Menos mal que es gratis.
Hasta aquí el camino ha sido más o menos llano y fácil. Bolea está justo a los pies de las primeras montañas así que mañana tocará sufrir. Como dice el refrán: No pain, no gain.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Etapa 4. Balaguer - Berbegal. 81km/750m

Hoy hemos dejado atrás la comunidad autónoma de Cataluña y ya estamos por tierras aragonesas.
Nuestra intención era hacer estas dos etapas algo largas para dejar tiempo para visitar Huesca y descansar antes de las etapas reinas de Pirineos.
A diferencia de ayer hoy la etapa fue casi íntegramente por pistas agrarias. En condiciones normales de un mes de septiembre deberían estar secas y compactas con lo que serían ideales para pedalear por ellas. Lamentablemente esta noche llovió mucho en esta zona y todo estaba bastante blando y con algunos charcos lo que hizo que cada metro costara más de lo previsto.
El paisaje no tiene mucho que contar. En general bastante llano y todo pista entre cultivos por lo que bastante aburrido. Monzón es un sitio grande y que se ve que tiene vida. Hubiera sido una buena opción para quedarse pero no hay albergue y además la etapa hubiera sido muy corta.
Berbegal es un punto final de etapa con mucha trampa. Cuando uno lleva 75km en sus piernas y piensa 'bueno, sólo faltan 5' levanta la mirada y ve a lo lejos surgiendo de la llanura un monte plano con algo en su cumbre.  Entonces te fijas mejor y ves que... 'son casas! Eso es Berbegal!'. Pues si, el final sorpresa es una dura subida de unos 150m de desnivel total y en concreto unos 50m de desnivel final a una pendiente del 15 o 20%. El punto final para nuestras piernas.
El pueblo es pequeño pero cuenta con un albergue cómodo y con cocina  equipada incluso con lavadora. El hospitalero de llama Manuel y es un tío muy amable que mantiene esto muy limpio. El precio es la voluntad pero no seáis cutres porque el sitio lo merece.

martes, 16 de septiembre de 2014

Etapa 3: Igualada - Balaguer. 85km/600m

Hoy fue una de esas etapas de transición donde no hay ningún hito ni lugar interesante y el único objetivo es avanzar km.
Sabíamos que la etapa era larga pero también que era más o menos plana. Por ello nos levantamos temprano para llegar a comer en el destino. La etapa eran 85km de los cuales los 25 primeros todo subida y los 60 siguientes todo llaneo y bajada. El gps no engañó y fue tal cual.
Los primeros 25km son todos por un carril bici paralelo a la carretera. Es muuuuy aburrido pero permite hacer toda la subida de forma cómoda y a muy buen ritmo.
Tras llegar a un alto donde hay dos gasolineras comienza la bajada. Pistas agrarias y carreteras secundarias será nuestro paisaje durante el resto de la jornada.
Sólo destacar la subida y bajada a Cervera. Creo que se podría evitar pero merece la pena porque es una villa bonita.
Con un perfil favorable y sin incidentes hicimos una respetable media de 16km/h y a la una ya estábamos en Balaguer. Intentamos ir hasta el siguiente pueblo pero nos fue imposible contactar con el albergue y decidimos quedarnos en el hostal Urgel. Habitación sin baño pero con desayuno por 31€. Además con sala con nevera y microondas. No se puede pedir más.
Mañana otra etapa larga pero parece bastante más dura. Todo sea para tener al día siguiente un día fácil para descansar antes de meternos en Pirineos.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Etapa 2: Monserrat - Igualada. 41km/700m

Cuando planificamos las etapas estuvimos muy condicionados por los alojamientos y alguna quedó algo corta. Era el caso de esta etapa. Por ello en vez de hacerla por el camino la trazamos por parte de una marcha Btt de la zona. El resultado fue bastante bueno. Muchos km seguidos sin pisar asfalto y por senderos divertidos. Como única pega el terreno arcilloso que ha dejado en nuestras bicis una capa dura de barro que habrá que intentar quitar mañana en la primera gasolinera que veamos.
El albergue de igualada está cuidado y por diez euros que cuesta la relación calidad precio es buena. Se echa en falta la lavadora pero aún así compensa.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Etapa 1: Barcelona - Montserrat (teleférico). 55km/1300m.

Hoy era una etapa que por los números debería haber sido fácil pero un sexto sentido me decía que era traicionera... y lo que no me traicionó fue ese sexto sentido.
Comenzamos atravesando Barcelona para coger el GR6 desde el barrio de Horta. Allí te metes de repente y sin aviso previo en faena y el camino aparece con una fuerte pendiente. Sólo es un aviso pues tras un km de plato pequeño comienza una zona de durísimas pendientes con escalones y raíces donde empujar la bici ya se convierte en todo un reto. En algún punto los escalones de piedra eran tan brutales que nos obligó a subir las bicis y las alforjas por separado.
Aún así el esfuerzo compensó pues luego vinieron senderos preciosos y bajadas muy técnicas que te obligaban a echar pie a tierra. Este monte parecía un bike park lleno de alternativas de senderos y trialeras y atestado de ciclistas disfrutando de uno de los primeros domingos donde el calor daba una tregua.
El resto de la jornada fue alternando tramos de asfalto con otros de bellos caminos. También hay que destacar que antes de llegar a Olesa las obras de una autopista han destrozado el camino y lo pasamos mal para poder pasar por allí. Habría que buscar alguna alternativa.
De Olesa a Monserrat inicialmente seguimos el camino. Los primeros km son de asfalto pero luego haces un par de repechos que te alejan de la carretera por su flanco derecho.
Nosotros escogimos subir en el teleférico pero fue un error. Para ir a él hay que desviarse del camino sólo unos cien metros pero son subiendo por un terraplén y tienes que llevar la bici a la espalda todo el tiempo. Para rematarlo al llegar arriba para salir de la estación del teleférico tienes tres tramos de escaleras y toca volver a cargar con la bici.
En Montserrat el albergue está bien y es gratis para peregrinos. Menos mal porque el resto de servicios son yun atraco a mano armada. Incluso comprar en el único supermercado que hay es todo un lujo. Mejor traer la comida de Olesa.
Hoy etapa dura de sorpresa... Mañana tampoco parece asustar pero viendo lo que salió hoy.... Ya se verá.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Completando el círculo

Era sábado, un 20 de septiembre allá por 2008. Amanecía fresco y estábamos cansados tras conducir toda la noche. En frente de nosotros una gran aventura que nos depararía experiencias que nosotros nunca habíamos vivido. Un tanto sobrepasados por las sensaciones decidimos rebajar un poco la dificultad de ese reto a cambio de poder descansar y comenzar nuestra peripecia de forma más llevadera. Era sábado, 20 de septiembre de 2008 y estábamos en Roncesvalles a punto de comenzar el camino francés de Santiago.
En ese momento decidimos saltarnos la primera etapa y comenzar desde Pamplona. Parecía una decisión lógica teniendo en cuenta nuestro cansancio y que era el último punto para devolver el coche de alquiler. Además 'ya íbamos a tener bastantes km como para que importaran 40 más o menos'. Seis años después con más de 2000 km en mis piernas de caminos de Santiago siempre he tenido la sensación que me faltaba algo y que desde cierto punto de vista estaba en deuda con el camino.
Esa sensación fue la que hizo que cuando Alberto me propuso el camino del Ebro yo aceptara gustoso si hacíamos una modificación y en vez de enganchar con el francés antes de Logroño ya lo hiciéramos en Roncesvalles. De esta forma aunque en esta ocasión nuestra meta no será Santiago nuestra llegada a Pamplona será para mi como terminar el primer camino al que le faltó la primera etapa.
Ya son muchos caminos pedaleados, muchos albergues, pensiones y hasta Iglesias y pabellones donde hemos dormido. Ahora ya somos unos 'perros viejos' del camino y aún así uno siempre tiene la sensación que se enfrenta con algo nuevo y te hace sentir respeto y algo de nervios.
Este camino no es un camino al uso. Cierto es que los primeros días seguiremos el trazado del camino del Ebro pero luego daremos un rodeo para llegar a Roncesvalles para lo que nos basamos en el recorrido de la conocida transpirenaica. Llegar a Roncesvalles y encontrarnos con todo el espíritu peregrino será una emoción similar a llegar a Santiago. La etapa siguiente, la tan deseada para mi Santiago-Pamplona será una recompensa bien ganada. Si ese es nuestro destino final o no lo decidirá nuestra fortaleza mental y las ganas que en ese momento tengamos de seguir en el camino aunque supongo que yo sentiré que el círculo se ha completado.
Hoy disfrutaremos de una etapa 0 de relax por Barcelona en compañía de buenos amigos. Mañana una vez más volveré a terminar mi relato con el mítico 'Buen camino'. 

sábado, 13 de octubre de 2012

Camino de Levante Portugués: Epílogo

Dos países, cinco comunidades autónomas, doce provincias e innumerables pueblos y localidades. Ha sido rápido decir la frase anterior pero fueron en total 1250km en 16 días de esfuerzo.

Este camino ha tenido varios aspectos que me han decepcionado. Vamos a irlos analizando.

Lo primero ha sido el trazado. Antes de escogerlo nos informamos mediante todas las fuentes posibles de si incluíría muchos km por asfalto. Todo parecía indicar que no y efectivamente así fue pero a pesar de ello el trazado me decepcionó. De los 1250km posiblemente más de 500km fueron por pistas agrarias: planas y anchas pero no sólo aburridas sino muy incómodas. El problema es que estaban con muchísimos pequeños baches debido al paso de los tractores que hacía que rodar por ellas fuera como hacerlo por encima de una patata matutano. Buena prueba de lo poco apropiada que es esta superficie para rodar son los 9 radios de nuestras ruedas que perecieron ante la constante vibración además de mi portabultos que llegó a Santiago con los dos soportes laterales rotos.

Otro punto decepcionante es la tremenda soledad y falta de ambiente peregrino. Ya que eran etapas largas sin albergues en medio esperaba no ver a demasiados peregrinos caminantes pero lo que no esperaba era no ver a ningún bicigrino durante más de 800km. Esto hizo que me faltara ese aspecto tan importante en el camino que es el interactuar y conocer otra gente.

Finalmente a este trazado le faltan lugares míticos. Los otros caminos tienen sitios de los que oyes hablar a todos los que los hicieron, sobre los que lees en infinidad de páginas y de los que memorizas mil y una fotos. Esos sitios mágicos que cuando llegas a ellos por primera vez es como si ya hubieras estado allí. En el camino francés hay muchísimos pero destacan la fuente del vino, la Cruz de Hierro y por su puesto el Cebreiro. En el camino primitivo tenemos la famosa etapa de Hospitales y el puerto de Palos. En la vía de la plata El Calvario, el puerto de Béjar y el mágico bar de Alberguería. En el camino portugués recuerdo claramente Ponte Lima y el paso de la frontera.
Sin embargo en el camino de levante lo más destacable son las ciudades. Albacete nos coincidió en fiestas y estuvo realente bien, Toledo es sencillamente impresionante y Ávila es pequeña pero bella. Además de eso poca cosa que destacar si obviamos el paso por la localidad del Toboso por la razón evidente.

De todas formas no todo fueron aspectos negativos y para nada me arrepiendo de hacerlo ya que también tuvo muchas cosas buenas.

Lo primero es que no había estado nunca en Castilla la Mancha. Este camino me ha valido para conocerla. y empaparme de sus pueblos, sus paisajes y sus mil y una referencias al Quijote. Uno se llegaba a sentir un poco Quijote (en mi caso más bien Sancho Panza) pedaleando junto a los famosos molinos de viento y a viejos castillos veteranos de mil batallas.

Lo segundo es que atravesar de punta a punta la península nos sirvió para ver cómo va cambiando el paisaje y los cultivos. Partimos de inmensos bosques de naranjos para irnos adentrando en arrozales que dieron paso a extensos campos de maiz y trigo. Tras ellos tomaron protagonismo los girasoles y los oceanos de olivos salpicados por algún que otro mar de viñedos. Finalmente apareció casi de improviso el bosque gallego con su belleza sin par. Además al juntarse los km con la época del año experimentamos en pocos días tanto el calor agobiante del octubre veraniego mediterrano como la humedad y helada matutina del octubre otoñal gallego. Sinceramente si tengo que escoger prefiero lo segundo ya que al menos puedo estar en la calle a cualquier hora del día y por la noche dormir a gusto.

Finalmente el tercer apartado es que hemos hecho algo que ya poca gente tiene en su haber. Muchísima gente ha hecho el tramo final del Camino Francés desde el Cebreiro. También mucha ha realizado el camino de verdad comenzándolo desde Roncesvalles. Un número ya mucho menor ha batido la marca de los 1000km llevando a cabo la Vía de la Plata. Sin embargo ya muy poca gente puede decir que haya atravesado la península Ibérica por sus propios medios elevando el listón hasta los 1250km . Para decir la verdad es agradable sentirse un poquito especial de vez en cuando.

Este fue mi sexto camino de Santiago tras el  Francés (x2), Portugués, Primitivo y Vía de la Plata. Con el de Levante-Portugués suman en mis piernas unos 4000km peregrinaje. Han sido muchos días de madrugones, de sudor, de vivir con lo mínimo. Todo siguiendo siempre la misma meta: Santiago. Tantos caminos han hecho perder un poco la magia de llegar a la plaza del Obradoiro. Esta vez fue la menos emotiva ya que fue el camino de la soledad y de lontananza (todo quedaba en el horizonte). Creo que en ningún momento llegué a sentir realemente el espíritu del camino. Además han sido muchos kilómetros por las Castillas que tendrán cosas buenas pero desde luego para quien le guste el BTT son la antítesis total. Por ello estoy seguro que si las circunstancias económicas me lo permiten el año que viene haré otra travesía larga pero dudo mucho que ya sea en dirección a Santiago.

De todas formas ya dije el año pasado que sentía que había colgado la concha y el resultado fue el camino de Santiago más largo que se puede hacer dentro de la península. Por tanto el futuro está por escribir y espero hacerlo en este blog. Hasta entonces sólo despedirme con el saludo del peregrino. ULTREIA E SUSEIA.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Día 16. Silleda - Santiago: un reto conseguido

Distancia: 42km
Desnivel acumulado: 720m
Velocidad media en movimiento: 12 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 50%

El final del camino llegó y nosotros partiremos hacía la cotidiana realidad. Pero estas reflexiones las dejaré para el epílogo y hoy me centraré más en la etapa.

El día no comenzó del todo bien. Desde Toledo siempre estábamos haciendo una revisión rápida de las ruedas al terminar la etapa pero ayer con lo de estar caso en casa no lo hicimos. El resultado es que hoy me encontré dos radios rotos. Afortunadamente lo que había roto eran sólo las cabezas y llevaba alguna de repuesto. Cuarenta minutos de trabajo y todo listo pero ya salíamos con mucho retraso.

El perfil de la etapa es dominado claramente por la brusca bajada a Ponte Ulla (por carretera) y su consecuente subida. El track que llevábamos incluía la subida al Pico Sacro lo que hubiera supuesto pasar de 70m de altitud a 500 en apenas 6 km. Al llegar a la mitad de la ascensión tuvimos la grata sorpresa de que las flechas indicaban otra dirección que evitaba la subida final. Ya que nuestro objetivo es ser lo más fieles al trazado del camino no dudamos en seguirlas y así también evitar unos 200m más de subida.

El resto del camino el previsible de Galicia. Muchos cruces con la nacional intercalados por bellos senderos por bosques autóctonos. Lo más destacable es que por primera vez en dieciséis días y 1250 km nos encontramos bastantes peregrinos por el camino. Tras pensar un poco la razón creo quite es gente que cogió una semana e
de vacaciones para comenzar en Orense y planeando finalizar en sábado para ir el domingo a la misa del peregrino.

La llegada a Compostela se vio un tanto desvirtuada porque coincidimos en la plaza del Obradoiro con una gran manifestación por las preferentes de Caixa Galicia. Comprendo sus reivindicaciones pero con los megáfonos, los gritos y demás abucheos al gobierno es imposible poder disfrutar del deseado momento de nuestro triunfo personal.

Este año no llevaré compostela. Había bastante cola para cogerla y teníamos que dejar las bicis solas mientras pues no permiten que una persona pida las compostela de varias. La próxima vez que venga a Santiago por otra cosa aprovecharé.

Ahora esperando el tren de vuelta que nos lleve a la realidad comienzo a ordenar mentalmente las conclusiones y enseñanzas que puedo sacar de este camino. Intentaré plasmarlas aquí los próximos días.

Muchas gracias todos y todas los que nos habéis mandado vuestros ánimos estas dos últimas semanas.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Día 15. Orense - Silleda: Galicia en estado puro

Distancia: 69 km
Desnivel acumulado: 1520m
Velocidad media en movimiento: 11 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 40%

Hoy se puede decir que hemos entrado de lleno en Galicia con todo lo que ello conlleva: lo bueno y lo no tan bueno. Por una parte hoy todas los tramos fuera del asfalto han sido un recorrido por bellos bosques autóctonos, tradicionales puentes de piedra y frondosas corredoiras donde no se ve el cielo. Por otra en menos de veinticuatro horas hemos pasado de un verano con sol que calienta a 33 grados a un otoño a 20 grados y lloviznando en ocasiones. No digo que en la bici no prefiera este clima pero da pena comprobar que para los gallegos el verano ha acabado y tardará mucho en volver.

Hoy la etapa era dura. Orense está literalmente enterrado entre montañas y salir de ahí pedaleando es todo un reto. Para salir se puede escoger entre dos variantes: la dura y la más dura. Ambas llevan hasta Cea a unos 25 km. Como ya llevamos muchos días de camino escogimos la menos dura y aún así representó subir más de 300m en los primeros 8km.

Una vez en Cea también hay dos alternativas: por el monasterio de Oseira o por la localidad de Piñor. Hace dos años cuando hicimos la vía de la plata fuimos por el monasterio y nos encontramos un tramo de unos dos km imposible de ciclar que nos obligó a llevar las bicicletas a cuestas. Por ello este año decidimos ir por la alternativa de Piñor.

Esta alternativa es más larga y tiene el mismo desnivel pero los senderos aunque exigentes son ciclables y merece la pena esta variante. En muchos de ellos me alegré de haber escogido traer la bici de doble amortiguación pues una semi rígida lo hubiera pasado bastante peor.

El albergue de silleda está bastante bien. Comparte las instalaciones con un colegio. Ahora estoy dentro y sinceramente no recuerdo cómo se llama. Es algo parecido a Santa Eulalia. Puf... Ya son muchos días durmiendo cada noche en una ciudad distinta.

Nos queda una etapa para Santiago. Calculo que serán unas cinco horas de bici con lo que deberíamos llegar para comer allí. Será la sexta vez que llegue a la catedral tras un largo camino pero cada vez tiene algo especial. Esta vez será la que más tiempo y km ha costado. Hemos atravesado España de punta a punta con nuestra bicicleta. Eso es algo especial. De todas formas todas estas reflexiones las dejo para el epílogo pues como ser diría en el fútbol 'el partido dura hasta que el árbitro pita el final'.
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Día 14. Verin - Orense: Qué bonita es Galicia

Distancia: 76 km
Desnivel acumulado: 1020m
Velocidad media en movimiento: 13 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 60%

Tras el etapon de ayer hoy nos costó arrancar y terminamos saliendo del albergue sobre las ocho y diez. Sabíamos que bajar todo el tramo final de la etapa de ayer pasaría factura hoy y tocaría subir.

Y así fue. Después de unos cinco km de calentamiento por carretea comenzó la dura subida. Unos trescientos metros de desnivel por pista con puntos con un 23% de inclinación. Si fuera en otro momento de la etapa subiríamos muchas zonas empujando pero al estar descansados y con las temperaturas frescas de la mañana poco a poco fueron cayendo los metros y llegamos a la cumbre relativamente bien.

Cuando casi estábamos en la cumbre me di cuenta que iba pinchado de atrás. Cómo llevo antipinchazos le di aire y seguimos. Al cabo de unos minutos volvía a estar sin aire. Le dimos una segunda oportunidad y volví a hinchar pero una vez más lo perdió así cabo de poco tiempo. Entonces tuvimos que cambiar la cámara. Entre una cosa y otra debimos de perder más de media hora que a la postre seria fundamental.

Tras bajar desde el primer pico nos fuimos acercando a Xinzo de Limia. Ahí comprobamos que se cumplían dos de las cosas por lo que esta localidad es famosa: sus llanuras y sus patatas. Por un rato creímos haber vuelto a castilla con sus interminables pistas agrarias rectas y llanas. Un paisaje curioso para ser Galicia. Para salir de Xinzo más recta pero esta vez asfaltada.

Lo más hermoso vino antes de llegar a Allariz. Tras varios km de asfalto el track nos apartó de la carretera. Creímos que seria simplemente el típico ramal por carretera comarcal que volvería a la general en breve pero no. Para nuestra sorpresa el camino nos regaló con la más hermosa bajada que he hecho con la bici. Unos tres km por una corredoira que atraviesa un bosque de carballos y con el firme de rocas grandes perfecto para bajar con técnica pero con seguridad. Simplemente imprescindible para los amantes del btt.

Llegamos a Allariz sobre las dos. Acumulabamos más de una hora de retraso sobre la previsión por salir tarde y mis pinchazos. Decidimos comer ahí y seguir después. Fue un craso error pues el calor comenzó a apretar y sumándole a eso la digestión y el cansancio acumulado del día anterior hizo los últimos km un verdadero suplicio.

Entre Allariz y Orense primero podernos encontrar subidas por bonitas corredoiras y también alguna bajada entretenida por pinares antes de terminar descendiendo vertiginosamente por carretera hasta Orense.

El albergue de Orense es bueno y como único pero está que carece de sitio para guardar las bicis. Estas tienen que quedar fuera hasta aire el Albergue cierra a las diez momento en el cual te dejan meterlas en el vestíbulo.


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jueves, 20 de septiembre de 2012

Día 13. Bragança - Verin: La madre de todas las etapas

Distancia: 89 km
Desnivel acumulado: 2100m

Escapar de Bragança, ese era nuestro objetivo de hoy. Según la guía había tres etapas peregrinas hasta Verin. Las tres de unos 26 km Las dos primeras de casi mil metros cada una, la tercera de 'sólo' seiscientos. Problema añadido: entre la segunda y tercera etapa no hay donde alojarse, son cincuenta km de pueblos de cien habitantes o menos.

Habíamos acordado que si los primeros mil metros de subida eran muy duros nos quedaríamos ahí. De todas formas ambos sabíamos que eso era engañarnos porque el etapon se olía en el ambiente.

Salimos muy temprano, antes de amanecer, y anduvimos ya los primeros km siguiendo el camino casi a ciegas. Poco a poco fue clareando el día y con él fueron apareciendo las primeras cuestas de plato pequeño.

Paisaje bonito aunque todo monte bajo y pistas anchas. Repechos exigentes pero cortos y ciclables para inmediatamente perder los metros ganados en una empinada bajada también por pista. Desde mi punto de vista bastante frustrante ya que es cómo si él esfuerzo de la subida hubiera sido inútil. Al menos era más betetero que las llanuras castellanas.

Conseguimos mantener un buen ritmo no sin esfuerzo y llegamos al final de la primera etapa peregrina: Vinhais. Villa más o menos grande y buen lugar donde quedarse.... si no fueran las once y poco de la mañana. No había opción, había que seguir hasta Verin a más de 1500m de desnivel de donde nos encontrábamos. Para mayor complicación la poca información que teníamos de esta etapa indicaba que en los siguientes km habría tramos en los que habría que cargar la bici al hombro. Hay cada uno tenía que sopesar sus fuerzas y las alternativas que había para llegar a Verin ya que no existía otra opción antes ni medio de transporte por lo que había que llegar sí o sí.

Yo decidí ser conservador y elegí ir por carretera los próximos 30 km. Sabía que haría 6 km más que por camino pero tenía la esperanza de que fueran menos duros. Alberto quiso arriesgar y seguir el camino. Acordamos vernos al final de la segunda etapa peregrina y así hacer el tercio final juntos.

Empecé a cubrir el tramo por carretera. Tuve que preguntar varias veces porque no estaba señalizado. La carretera era buena y los desniveles salvables en plato medio. Dos puertos y sus consiguientes bajadas y estaba en el punto de reunión. Total 2h y casi 600m de desnivel. Me había ahorrado más de 300m de desnivel y empujar la bici.

El punto de reunión era el final de la segunda etapa a pie, una aldea llamada Segirei. Son sólo una decena de casas sin bar ni tienda y mucho menos albergue ni lugar donde hospedarse. No tengo no idea de porque han dividido las etapas así porque para un peregrino a pie seria imposible completarlas. Menos mal que ya contábamos con ello y llevamos bocadillo desde Vinhais para comer aquí.

Una hora y pico más tarde llegó Alberto extenuado y todavía sin comer porque no había parado para nada. El camino fuera duro e incluso había desaparecido en un par de ocasiones obligándole a saltar alguna cerca de fincas.

Con 1500m de desnivel y 1850 en nuestras piernas respectivamente comenzamos a pedalear de nuevo sobre las cuatro de la tarde para afrontar los últimos 27 km y 600m de desnivel. El calor apretaba y el sol no daba tregua. Es increíble lo importante que son las sales minerales para el cuerpo porque aunque había fuentes y podíamos beber cantidades ingentes de agua sólo valía para sudar más y seguir teniendo sed.

La tercera parte del recorrido se hizo interminable. Cada cuesta parecía un muro para nuestras extenuadas piernas bajo el sol de mediodía. Cruzamos varias pequeñas aldeas pero en ninguna había bar ni tienda donde poder tomar algo frío. Cuando al fin llegamos a Vilardevos y encontramos el primer bar en cinco horas de ruta nos pedimos dos latas de acuarius que despachamos en escasos minutos.

De Vilardevos a Verin es casi todo asfalto y bajada con lo que en menos de media hora estábamos ahí. El Albergue es bastante cutre. No tiene cocina, ni sitio donde lavar la ropa, ni frigorífico y por lo que parece sólo un baño y ducha para veinte plazas. Creo que hay otro en Monterrey a unos dos km de aquí llaneando. Posiblemente hubiera sido mejor opción.

Mañana llegaremos ya a Orense donde nos incorporaremos a la vía de la plata. Hasta ahora en más de mil km hemos visto a unos cinco peregrinos y otros tantos bicigrinos. Supongo que aunque lejos de la masificación del camino francés a partir de mañana sí que comenzaremos a encontrarnos más acompañados en nuestro peregrinaje.

PD.: La foto de hoy va dedicada con cariño a mi padre


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Día 12. Fonfria - Bragança: Llegamos a los bosques

Distancia: 74 km
Desnivel acumulado: 1060m
Velocidad media en movimiento: 12 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 20%

Antes de describir la bonita etapa de hoy confirmar el tema del alojamiento en esta etapa. Confirmado que en Alcañices hay albergue, es mucho mejor que el de fonfria y el pueblo en si tiene muchos más servicios por lo que es el punto más adecuado para quedarse.

La principal razón para elegir la variante portuguesa fue no repetir pero también porque ponía que atravesaba el Parque natural de Montesino. No sabíamos nada de este parque pero nos arriesgamos y no defraudó. La etapa atravesó por bellos paisajes y bosques de castaños. Incluso pudimos ver un zorrito en el camino que se escapó a nuestro paso.

Como único punto negativo del parque decir que está infestado de mosquitos lo que hacía que ir despacio fuera una pesadilla. Lamentablemente subiendo cuestas no consigo ir deprisa con lo que además del esfuerzo de la subida estaba el de espantar a la nube de mosquitos que te envolvía.

Con la llegada al parque desaparecieron las llanuras con todo lo que ello conlleva. Duras subidas y rápidas bajadas amenizaron todo el recorrido. Hay que resaltar especialmente la bajada al pueblo que hay de bragança. Fueron unos seis km continuados de bajada betetera que por primera vez en este viaje puso a prueba nuestras bicis dobles.

En Bragança nos intentamos aflojar e el único albergue que hay: la Posada juventude llena. El problema es que estaba llena y tuvimos que improvisar. Me sonaba que la cadena de hoteles 'ibis' estaba bien y era barata por lo que llamamos y reservamos. La realidad es que el hotel es del montón, estaba en las afueras y nos cobraron 39 euros con lo que no me parece barato.

El problema es la etapa de mañana ya que al atravesar el parque natural casi no hay poblaciones.
Llevamos toda la tarde planificando y sólo hay dos posibilidades: o hacemos sólo 28 km con 1000m de desnivel y dormimos en Vinhais o tiramos a Verin y hacemos 80km con 2400m de desnivel.

En estos momentos siento como si estuviésemos atrapados en bragança y no encontramos forma de escapar. Mañana decidiremos sobre la marcha.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Día 11. Zamora - Fonfria: un camino diferente

Distancia: 65 km
Desnivel acumulado: 830m
Velocidad media en movimiento: 10 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 50%

Desde que empezamos a planificar este camino tenía claro que habría dos partes muy diferenciadas: Hasta Zamora y después de Zamora. Existen dos razones evidentes para realizar esta distinción. Por una parte que a partir de Zamora ya conocíamos el recorrido y por otra parte el cambio de paisaje y dificultad de las etapas. Trasel cambio de recorrido la primera razón ya no existe pero la segunda permanece todavía más acentuada por lo que la diferenciación de estos dos tramos sigue siendo totalmente válida.

Hoy fue una etapa relativamente corta ya que no pudimos salir de Zamora hasta las once y media debido a que tuvimos que llevar la bici de Alberto al taller para que le pusieran tres radios más que había vuelto a romper.

Tras unos primeros diez o quince km de más pistas llanas con bastante gravilla el paisaje comenzó a cambiar radicalmente. Las pistas se fueron haciendo más estrechas y empinadas. La vegetación comenzó a ir apareciendo a los lados e incluso llegamos a pedalear por un bosque de carballos. Todo comenzó a parecerse a la Galicia interior recordándonos lo poco que nos separa ya de nuestra meta.

La ruta está bastante bien señalizada habiendo flechas amarillas en gran parte del recorrido e incluso monolitos de piedra cómo el que se ve en la foto. No obstante hay numerosos cruces sin señalizar que hacen imprescindible el uso del gps.

Nosotros encontramos unos tracks del 2005 que afortunadamente siguen siendo válidos en casi todo el recorrido. Resalto el 'casi' ya que nos jugaron una mala pasada en un embalse que debe de ser más reciente. En está época del año este embalse está casi sin agua y el track nos llevó directos a en medio de él sin darnos cuenta. Una vez que estábamos en el punto más bajo para salir de ahí tuvimos que empujar cuesta arriba las bicis por el medio de matorrales durante casi media hora. Fue una parte agotadora además de cobrarse de peaje mi mallot que rasgué al ensancharlo en un arbusto.

Así fueron pasando los km y las horas y paramos sobre las cuatro en un pequeño pueblo a comer los bocadillos que llevábamos. Allí paró un coche de la guardia civil a hablar con nosotros ya que uno de ellos era aficionado a la bici y tenían ganas de charla. Nos comentaron que Fonfria era pequeño pero que el albergue se inauguró el año pasado por lo que estaba nuevo.

Tras despedirnos y seguir nuestro camino llegamos a Fonfria a las cinco y cuarto. Es un pueblo pequeño con varios bares, una única tienda y nula vida. El siguiente pueblo era Alcañiz a 20 km. Sabíamos que era más grande pero la hora y el cansancio nos hicieron quedar aquí.

Preguntamos en el bar de la plaza por el alcalde y de casualidad estaba allí mismo. Tras acompañarlo a su casa a escasos metros nos dio las llaves del albergue y nos comentó que en el bar de la plaza nos podrían hacer algo de cenar caliente y en la tienda podríamos comprar el desayuno. También alardeó de lo bien que estaba el albergue del pueblo. Hasta aquí todo pintaba bien pero en breve la realidad se tornó distinta.

Primero fuimos a la tienda. Tenía muy poquita variedad y el propietario ninguna gana de atendernos. Incluso nos dio de mala gana una bolsa más de plástico pues en la que metió tres botellas de agua estaba a punto de romperse.

En segundo lugar fuimos al bar encargar la cena. La propietarios dijo que no podía hacernos nada y cuando preguntamos por alguna otra alternativa en el pueblo se limitó a decir que no había. Tuvimos que volver a la tienda a comprar fiambre para cenar unos sandwiches comentando lo bien que tratan a los escasos visitantes en este pueblo.

Finalmente llegamos al albergue. Es el más claro exponente del exitoso plan-e del gobierno. Por fuera una casita nueva y con la placa de inauguración. Por dentro una obra sin acabar, con sólo las camas y una mesa y sin ningún tipo de mantenimiento.

Merece una especial mención la cocina. Tiene toda la preinstalación para nevera, lavadora y cocina pero se encuentra totalmente sin amueblar. Sin embargo en la placa de inauguración pone que sí que cuenta con cocina. Evidentemente en la subvención entraron los electrodomésticos y seguro que se presentó la factura de compra para justificar dicha subvención. Otra cosa muy distinta seria la dirección que le darían al transportista para dejar los electrodomésticos. Quizás en la casa del alcalde podríamos encontrar la explicación.... Esto es la España de los políticos... Así nos va.

Tras todo esto y sin ver como es el siguiente pueblo apuesto a que hubiera sido mejor continuar. Al menos el albergue es tranquilo, sólo para nosotros y gratis.


Mañana estaré en Portugal y gracias a las módicas tarifas de datos en el extranjero que tiene vodafone no mandaré la crónica mañana sino que esperaré a llegar a Verin. Dependiendo de la dificultad del trazado será en uno o dos días.

Así que hasta entonces me desconecto. Ultreia e suseia

domingo, 16 de septiembre de 2012

Día 10. Medina del Campo - Zamora: El camino son retos e improvisación

Distancia: 95 km
Desnivel acumulado: 630m
Velocidad media en movimiento: 14 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 40%

Hoy en teoría era la última etapa no conocida ya que a partir de Zamora nuestra ruta coincidiría con la vía de la plata la cual hicimos hace dos años. Posiblemente por eso esta etapa me supo en mi interior como la final del camino. A partir de aquí ya seria repetir y por ello cada día se cogería con menos fuerza e ilusión.

Ya os habréis dado cuenta que en el párrafo anterior uso el tiempo verbal del condicional simple (qué recuerdos del colegio estudiando estas cosas). Pues bien, voy a describir un poco la etapa y lo explico después.

El camino entre Medina y Zamora es bastante similar al típico castellano a base de pistas pero con dos diferencias. La primera es que hay tramos con vegetación e incluso ¡Hierba! Esto contrasta con el marrón predominante de ambas castillas. El segundo es que durante muchos km las pistas no son llanas sino un constante sube-baja al más puro estilo de patata frita ondulada.

Aunque durante los 95 km de etapa se pasa por innumerables pueblos merece una especial mención el de Toro. Primero por lo bonito que es y segundo porque para acceder a él hay que hacer una dura ascensión de 100m de desnivel y cuando bajas te das cuenta que has vuelto casi al punto donde empezaba la cuesta y era totalmente innecesario subir al pueblo para seguir el camino.

En Zamora nos alojamos en un Albergue al lado de la plaza mayor situado en la cuesta de san cipriano. Buenas instalaciones y pago por donativo. Muy recomendable.

Volvamos a lo del condicional simple. Os decía que nos fastidiaba repetir parte de la vía d la plata (aunque reconozco que desde puebla de Sanabria es preciosa) . Hace dos días en el albergue de ávila vimos un mapa con un montón d caminos y nos fijamos que había una variante de la vía de la plata que en vez de ir al norte desde zamora se va al oeste entrando en Portugal y volviendo a España por Verin.

Nos estuvo rondando la cabeza estos días y hemos estado intentando recopilar información por internet. No hay demasiada ya que es una variante muy poco transitada pero a pesar de ello hemos decidido intentarla. Así las próximas etapas deberían ser:

11. Fonfria
12. Braganca
13. Villardevos
14. Orense
15. Silleda
16. Santiago

Sabemos muy poco del recorrido y menos de las localidades pero confiamos para aguantar las etapas en nuestras piernas y para los apuros en nuestras tarjetas de crédito. Eso sí, en portugal estaré algo incomunicado ya que no pienso pagarle a vodafone las tarifas d internet internacionales.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Día 9. Ávila - Medina del Campo: Entre la playa y el desierto

Distancia: 90 km
Desnivel acumulado: 310m
Velocidad media en movimiento: 12 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 50% Tiempo de 'empujing': 1h

Las etapas van pasando y poco a poco vamos cambiando muchos de los parámetros de este viaje. Un dato significativo fue que por primera vez en este viaje tuvimos frío. Sólo fue la primera media hora de camino ya que esta tierra del interior no se ha ganado sin fundamento la fama de tener un clima extremo y en pocas horas la temperatura había subido veinte grados (de 11 grados a las ocho de la mañana a 31 a las cuatro de la tarde).

La etapa en sí tuvo una parte muy divertida al salir de ávila para irse diluyendo en las típicas largas rectas castellanas.

Todo parecía indicar que íbamos a tener una etapa muy sencilla pero no contábamos con un invitado sorpresa: la arena. Tanto antes de Arevalo como después hay tramos largos por pinares al más puro estilo de los típicos colindantes a las playas gallegas, es decir, con arena en vez de tierra. Aquí se hizo imposible pedalear durante gran parte del pinar convirtiendo lo que seria un trayecto llano y cómodo en una penosa experiencia.

En Medina del Campo nos alojamos en el albergue juvenil. Son 11.5 euros por persona. Es nuevo pero carece de servicios básicos como tendal, cocina o lavadora o pilón. Además está en las afueras y hay que andar sobre veinte minutos para llegar al centro. Quizás estaría bien probar otras opciones.