Distancia: 42km
Desnivel acumulado: 720m
Velocidad media en movimiento: 12 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 50%
El final del camino llegó y nosotros partiremos hacía la cotidiana realidad. Pero estas reflexiones las dejaré para el epílogo y hoy me centraré más en la etapa.
El día no comenzó del todo bien. Desde Toledo siempre estábamos haciendo una revisión rápida de las ruedas al terminar la etapa pero ayer con lo de estar caso en casa no lo hicimos. El resultado es que hoy me encontré dos radios rotos. Afortunadamente lo que había roto eran sólo las cabezas y llevaba alguna de repuesto. Cuarenta minutos de trabajo y todo listo pero ya salíamos con mucho retraso.
El perfil de la etapa es dominado claramente por la brusca bajada a Ponte Ulla (por carretera) y su consecuente subida. El track que llevábamos incluía la subida al Pico Sacro lo que hubiera supuesto pasar de 70m de altitud a 500 en apenas 6 km. Al llegar a la mitad de la ascensión tuvimos la grata sorpresa de que las flechas indicaban otra dirección que evitaba la subida final. Ya que nuestro objetivo es ser lo más fieles al trazado del camino no dudamos en seguirlas y así también evitar unos 200m más de subida.
El resto del camino el previsible de Galicia. Muchos cruces con la nacional intercalados por bellos senderos por bosques autóctonos. Lo más destacable es que por primera vez en dieciséis días y 1250 km nos encontramos bastantes peregrinos por el camino. Tras pensar un poco la razón creo quite es gente que cogió una semana e
de vacaciones para comenzar en Orense y planeando finalizar en sábado para ir el domingo a la misa del peregrino.
La llegada a Compostela se vio un tanto desvirtuada porque coincidimos en la plaza del Obradoiro con una gran manifestación por las preferentes de Caixa Galicia. Comprendo sus reivindicaciones pero con los megáfonos, los gritos y demás abucheos al gobierno es imposible poder disfrutar del deseado momento de nuestro triunfo personal.
Este año no llevaré compostela. Había bastante cola para cogerla y teníamos que dejar las bicis solas mientras pues no permiten que una persona pida las compostela de varias. La próxima vez que venga a Santiago por otra cosa aprovecharé.
Ahora esperando el tren de vuelta que nos lleve a la realidad comienzo a ordenar mentalmente las conclusiones y enseñanzas que puedo sacar de este camino. Intentaré plasmarlas aquí los próximos días.
Muchas gracias todos y todas los que nos habéis mandado vuestros ánimos estas dos últimas semanas.
Historias de bicicleta y btt nocturno y diurno así como las
crónicas de los viajes realizados
(camino de santiago francés, primitivo, via de la plata, etc).
sábado, 22 de septiembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
Día 15. Orense - Silleda: Galicia en estado puro
Distancia: 69 km
Desnivel acumulado: 1520m
Velocidad media en movimiento: 11 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 40%
Hoy se puede decir que hemos entrado de lleno en Galicia con todo lo que ello conlleva: lo bueno y lo no tan bueno. Por una parte hoy todas los tramos fuera del asfalto han sido un recorrido por bellos bosques autóctonos, tradicionales puentes de piedra y frondosas corredoiras donde no se ve el cielo. Por otra en menos de veinticuatro horas hemos pasado de un verano con sol que calienta a 33 grados a un otoño a 20 grados y lloviznando en ocasiones. No digo que en la bici no prefiera este clima pero da pena comprobar que para los gallegos el verano ha acabado y tardará mucho en volver.
Hoy la etapa era dura. Orense está literalmente enterrado entre montañas y salir de ahí pedaleando es todo un reto. Para salir se puede escoger entre dos variantes: la dura y la más dura. Ambas llevan hasta Cea a unos 25 km. Como ya llevamos muchos días de camino escogimos la menos dura y aún así representó subir más de 300m en los primeros 8km.
Una vez en Cea también hay dos alternativas: por el monasterio de Oseira o por la localidad de Piñor. Hace dos años cuando hicimos la vía de la plata fuimos por el monasterio y nos encontramos un tramo de unos dos km imposible de ciclar que nos obligó a llevar las bicicletas a cuestas. Por ello este año decidimos ir por la alternativa de Piñor.
Esta alternativa es más larga y tiene el mismo desnivel pero los senderos aunque exigentes son ciclables y merece la pena esta variante. En muchos de ellos me alegré de haber escogido traer la bici de doble amortiguación pues una semi rígida lo hubiera pasado bastante peor.
El albergue de silleda está bastante bien. Comparte las instalaciones con un colegio. Ahora estoy dentro y sinceramente no recuerdo cómo se llama. Es algo parecido a Santa Eulalia. Puf... Ya son muchos días durmiendo cada noche en una ciudad distinta.
Nos queda una etapa para Santiago. Calculo que serán unas cinco horas de bici con lo que deberíamos llegar para comer allí. Será la sexta vez que llegue a la catedral tras un largo camino pero cada vez tiene algo especial. Esta vez será la que más tiempo y km ha costado. Hemos atravesado España de punta a punta con nuestra bicicleta. Eso es algo especial. De todas formas todas estas reflexiones las dejo para el epílogo pues como ser diría en el fútbol 'el partido dura hasta que el árbitro pita el final'.
--
Enviado desde mi teléfono con K-9 Mail.
Desnivel acumulado: 1520m
Velocidad media en movimiento: 11 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 40%
Hoy se puede decir que hemos entrado de lleno en Galicia con todo lo que ello conlleva: lo bueno y lo no tan bueno. Por una parte hoy todas los tramos fuera del asfalto han sido un recorrido por bellos bosques autóctonos, tradicionales puentes de piedra y frondosas corredoiras donde no se ve el cielo. Por otra en menos de veinticuatro horas hemos pasado de un verano con sol que calienta a 33 grados a un otoño a 20 grados y lloviznando en ocasiones. No digo que en la bici no prefiera este clima pero da pena comprobar que para los gallegos el verano ha acabado y tardará mucho en volver.
Hoy la etapa era dura. Orense está literalmente enterrado entre montañas y salir de ahí pedaleando es todo un reto. Para salir se puede escoger entre dos variantes: la dura y la más dura. Ambas llevan hasta Cea a unos 25 km. Como ya llevamos muchos días de camino escogimos la menos dura y aún así representó subir más de 300m en los primeros 8km.
Una vez en Cea también hay dos alternativas: por el monasterio de Oseira o por la localidad de Piñor. Hace dos años cuando hicimos la vía de la plata fuimos por el monasterio y nos encontramos un tramo de unos dos km imposible de ciclar que nos obligó a llevar las bicicletas a cuestas. Por ello este año decidimos ir por la alternativa de Piñor.
Esta alternativa es más larga y tiene el mismo desnivel pero los senderos aunque exigentes son ciclables y merece la pena esta variante. En muchos de ellos me alegré de haber escogido traer la bici de doble amortiguación pues una semi rígida lo hubiera pasado bastante peor.
El albergue de silleda está bastante bien. Comparte las instalaciones con un colegio. Ahora estoy dentro y sinceramente no recuerdo cómo se llama. Es algo parecido a Santa Eulalia. Puf... Ya son muchos días durmiendo cada noche en una ciudad distinta.
Nos queda una etapa para Santiago. Calculo que serán unas cinco horas de bici con lo que deberíamos llegar para comer allí. Será la sexta vez que llegue a la catedral tras un largo camino pero cada vez tiene algo especial. Esta vez será la que más tiempo y km ha costado. Hemos atravesado España de punta a punta con nuestra bicicleta. Eso es algo especial. De todas formas todas estas reflexiones las dejo para el epílogo pues como ser diría en el fútbol 'el partido dura hasta que el árbitro pita el final'.
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Día 14. Verin - Orense: Qué bonita es Galicia
Distancia: 76 km
Desnivel acumulado: 1020m
Velocidad media en movimiento: 13 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 60%
Tras el etapon de ayer hoy nos costó arrancar y terminamos saliendo del albergue sobre las ocho y diez. Sabíamos que bajar todo el tramo final de la etapa de ayer pasaría factura hoy y tocaría subir.
Y así fue. Después de unos cinco km de calentamiento por carretea comenzó la dura subida. Unos trescientos metros de desnivel por pista con puntos con un 23% de inclinación. Si fuera en otro momento de la etapa subiríamos muchas zonas empujando pero al estar descansados y con las temperaturas frescas de la mañana poco a poco fueron cayendo los metros y llegamos a la cumbre relativamente bien.
Cuando casi estábamos en la cumbre me di cuenta que iba pinchado de atrás. Cómo llevo antipinchazos le di aire y seguimos. Al cabo de unos minutos volvía a estar sin aire. Le dimos una segunda oportunidad y volví a hinchar pero una vez más lo perdió así cabo de poco tiempo. Entonces tuvimos que cambiar la cámara. Entre una cosa y otra debimos de perder más de media hora que a la postre seria fundamental.
Tras bajar desde el primer pico nos fuimos acercando a Xinzo de Limia. Ahí comprobamos que se cumplían dos de las cosas por lo que esta localidad es famosa: sus llanuras y sus patatas. Por un rato creímos haber vuelto a castilla con sus interminables pistas agrarias rectas y llanas. Un paisaje curioso para ser Galicia. Para salir de Xinzo más recta pero esta vez asfaltada.
Lo más hermoso vino antes de llegar a Allariz. Tras varios km de asfalto el track nos apartó de la carretera. Creímos que seria simplemente el típico ramal por carretera comarcal que volvería a la general en breve pero no. Para nuestra sorpresa el camino nos regaló con la más hermosa bajada que he hecho con la bici. Unos tres km por una corredoira que atraviesa un bosque de carballos y con el firme de rocas grandes perfecto para bajar con técnica pero con seguridad. Simplemente imprescindible para los amantes del btt.
Llegamos a Allariz sobre las dos. Acumulabamos más de una hora de retraso sobre la previsión por salir tarde y mis pinchazos. Decidimos comer ahí y seguir después. Fue un craso error pues el calor comenzó a apretar y sumándole a eso la digestión y el cansancio acumulado del día anterior hizo los últimos km un verdadero suplicio.
Entre Allariz y Orense primero podernos encontrar subidas por bonitas corredoiras y también alguna bajada entretenida por pinares antes de terminar descendiendo vertiginosamente por carretera hasta Orense.
El albergue de Orense es bueno y como único pero está que carece de sitio para guardar las bicis. Estas tienen que quedar fuera hasta aire el Albergue cierra a las diez momento en el cual te dejan meterlas en el vestíbulo.
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Enviado desde mi teléfono con K-9 Mail.
Desnivel acumulado: 1020m
Velocidad media en movimiento: 13 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 60%
Tras el etapon de ayer hoy nos costó arrancar y terminamos saliendo del albergue sobre las ocho y diez. Sabíamos que bajar todo el tramo final de la etapa de ayer pasaría factura hoy y tocaría subir.
Y así fue. Después de unos cinco km de calentamiento por carretea comenzó la dura subida. Unos trescientos metros de desnivel por pista con puntos con un 23% de inclinación. Si fuera en otro momento de la etapa subiríamos muchas zonas empujando pero al estar descansados y con las temperaturas frescas de la mañana poco a poco fueron cayendo los metros y llegamos a la cumbre relativamente bien.
Cuando casi estábamos en la cumbre me di cuenta que iba pinchado de atrás. Cómo llevo antipinchazos le di aire y seguimos. Al cabo de unos minutos volvía a estar sin aire. Le dimos una segunda oportunidad y volví a hinchar pero una vez más lo perdió así cabo de poco tiempo. Entonces tuvimos que cambiar la cámara. Entre una cosa y otra debimos de perder más de media hora que a la postre seria fundamental.
Tras bajar desde el primer pico nos fuimos acercando a Xinzo de Limia. Ahí comprobamos que se cumplían dos de las cosas por lo que esta localidad es famosa: sus llanuras y sus patatas. Por un rato creímos haber vuelto a castilla con sus interminables pistas agrarias rectas y llanas. Un paisaje curioso para ser Galicia. Para salir de Xinzo más recta pero esta vez asfaltada.
Lo más hermoso vino antes de llegar a Allariz. Tras varios km de asfalto el track nos apartó de la carretera. Creímos que seria simplemente el típico ramal por carretera comarcal que volvería a la general en breve pero no. Para nuestra sorpresa el camino nos regaló con la más hermosa bajada que he hecho con la bici. Unos tres km por una corredoira que atraviesa un bosque de carballos y con el firme de rocas grandes perfecto para bajar con técnica pero con seguridad. Simplemente imprescindible para los amantes del btt.
Llegamos a Allariz sobre las dos. Acumulabamos más de una hora de retraso sobre la previsión por salir tarde y mis pinchazos. Decidimos comer ahí y seguir después. Fue un craso error pues el calor comenzó a apretar y sumándole a eso la digestión y el cansancio acumulado del día anterior hizo los últimos km un verdadero suplicio.
Entre Allariz y Orense primero podernos encontrar subidas por bonitas corredoiras y también alguna bajada entretenida por pinares antes de terminar descendiendo vertiginosamente por carretera hasta Orense.
El albergue de Orense es bueno y como único pero está que carece de sitio para guardar las bicis. Estas tienen que quedar fuera hasta aire el Albergue cierra a las diez momento en el cual te dejan meterlas en el vestíbulo.
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Enviado desde mi teléfono con K-9 Mail.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Día 13. Bragança - Verin: La madre de todas las etapas
Distancia: 89 km
Desnivel acumulado: 2100m
Escapar de Bragança, ese era nuestro objetivo de hoy. Según la guía había tres etapas peregrinas hasta Verin. Las tres de unos 26 km Las dos primeras de casi mil metros cada una, la tercera de 'sólo' seiscientos. Problema añadido: entre la segunda y tercera etapa no hay donde alojarse, son cincuenta km de pueblos de cien habitantes o menos.
Habíamos acordado que si los primeros mil metros de subida eran muy duros nos quedaríamos ahí. De todas formas ambos sabíamos que eso era engañarnos porque el etapon se olía en el ambiente.
Salimos muy temprano, antes de amanecer, y anduvimos ya los primeros km siguiendo el camino casi a ciegas. Poco a poco fue clareando el día y con él fueron apareciendo las primeras cuestas de plato pequeño.
Paisaje bonito aunque todo monte bajo y pistas anchas. Repechos exigentes pero cortos y ciclables para inmediatamente perder los metros ganados en una empinada bajada también por pista. Desde mi punto de vista bastante frustrante ya que es cómo si él esfuerzo de la subida hubiera sido inútil. Al menos era más betetero que las llanuras castellanas.
Conseguimos mantener un buen ritmo no sin esfuerzo y llegamos al final de la primera etapa peregrina: Vinhais. Villa más o menos grande y buen lugar donde quedarse.... si no fueran las once y poco de la mañana. No había opción, había que seguir hasta Verin a más de 1500m de desnivel de donde nos encontrábamos. Para mayor complicación la poca información que teníamos de esta etapa indicaba que en los siguientes km habría tramos en los que habría que cargar la bici al hombro. Hay cada uno tenía que sopesar sus fuerzas y las alternativas que había para llegar a Verin ya que no existía otra opción antes ni medio de transporte por lo que había que llegar sí o sí.
Yo decidí ser conservador y elegí ir por carretera los próximos 30 km. Sabía que haría 6 km más que por camino pero tenía la esperanza de que fueran menos duros. Alberto quiso arriesgar y seguir el camino. Acordamos vernos al final de la segunda etapa peregrina y así hacer el tercio final juntos.
Empecé a cubrir el tramo por carretera. Tuve que preguntar varias veces porque no estaba señalizado. La carretera era buena y los desniveles salvables en plato medio. Dos puertos y sus consiguientes bajadas y estaba en el punto de reunión. Total 2h y casi 600m de desnivel. Me había ahorrado más de 300m de desnivel y empujar la bici.
El punto de reunión era el final de la segunda etapa a pie, una aldea llamada Segirei. Son sólo una decena de casas sin bar ni tienda y mucho menos albergue ni lugar donde hospedarse. No tengo no idea de porque han dividido las etapas así porque para un peregrino a pie seria imposible completarlas. Menos mal que ya contábamos con ello y llevamos bocadillo desde Vinhais para comer aquí.
Una hora y pico más tarde llegó Alberto extenuado y todavía sin comer porque no había parado para nada. El camino fuera duro e incluso había desaparecido en un par de ocasiones obligándole a saltar alguna cerca de fincas.
Con 1500m de desnivel y 1850 en nuestras piernas respectivamente comenzamos a pedalear de nuevo sobre las cuatro de la tarde para afrontar los últimos 27 km y 600m de desnivel. El calor apretaba y el sol no daba tregua. Es increíble lo importante que son las sales minerales para el cuerpo porque aunque había fuentes y podíamos beber cantidades ingentes de agua sólo valía para sudar más y seguir teniendo sed.
La tercera parte del recorrido se hizo interminable. Cada cuesta parecía un muro para nuestras extenuadas piernas bajo el sol de mediodía. Cruzamos varias pequeñas aldeas pero en ninguna había bar ni tienda donde poder tomar algo frío. Cuando al fin llegamos a Vilardevos y encontramos el primer bar en cinco horas de ruta nos pedimos dos latas de acuarius que despachamos en escasos minutos.
De Vilardevos a Verin es casi todo asfalto y bajada con lo que en menos de media hora estábamos ahí. El Albergue es bastante cutre. No tiene cocina, ni sitio donde lavar la ropa, ni frigorífico y por lo que parece sólo un baño y ducha para veinte plazas. Creo que hay otro en Monterrey a unos dos km de aquí llaneando. Posiblemente hubiera sido mejor opción.
Mañana llegaremos ya a Orense donde nos incorporaremos a la vía de la plata. Hasta ahora en más de mil km hemos visto a unos cinco peregrinos y otros tantos bicigrinos. Supongo que aunque lejos de la masificación del camino francés a partir de mañana sí que comenzaremos a encontrarnos más acompañados en nuestro peregrinaje.
PD.: La foto de hoy va dedicada con cariño a mi padre
Desnivel acumulado: 2100m
Escapar de Bragança, ese era nuestro objetivo de hoy. Según la guía había tres etapas peregrinas hasta Verin. Las tres de unos 26 km Las dos primeras de casi mil metros cada una, la tercera de 'sólo' seiscientos. Problema añadido: entre la segunda y tercera etapa no hay donde alojarse, son cincuenta km de pueblos de cien habitantes o menos.
Habíamos acordado que si los primeros mil metros de subida eran muy duros nos quedaríamos ahí. De todas formas ambos sabíamos que eso era engañarnos porque el etapon se olía en el ambiente.
Salimos muy temprano, antes de amanecer, y anduvimos ya los primeros km siguiendo el camino casi a ciegas. Poco a poco fue clareando el día y con él fueron apareciendo las primeras cuestas de plato pequeño.
Paisaje bonito aunque todo monte bajo y pistas anchas. Repechos exigentes pero cortos y ciclables para inmediatamente perder los metros ganados en una empinada bajada también por pista. Desde mi punto de vista bastante frustrante ya que es cómo si él esfuerzo de la subida hubiera sido inútil. Al menos era más betetero que las llanuras castellanas.
Conseguimos mantener un buen ritmo no sin esfuerzo y llegamos al final de la primera etapa peregrina: Vinhais. Villa más o menos grande y buen lugar donde quedarse.... si no fueran las once y poco de la mañana. No había opción, había que seguir hasta Verin a más de 1500m de desnivel de donde nos encontrábamos. Para mayor complicación la poca información que teníamos de esta etapa indicaba que en los siguientes km habría tramos en los que habría que cargar la bici al hombro. Hay cada uno tenía que sopesar sus fuerzas y las alternativas que había para llegar a Verin ya que no existía otra opción antes ni medio de transporte por lo que había que llegar sí o sí.
Yo decidí ser conservador y elegí ir por carretera los próximos 30 km. Sabía que haría 6 km más que por camino pero tenía la esperanza de que fueran menos duros. Alberto quiso arriesgar y seguir el camino. Acordamos vernos al final de la segunda etapa peregrina y así hacer el tercio final juntos.
Empecé a cubrir el tramo por carretera. Tuve que preguntar varias veces porque no estaba señalizado. La carretera era buena y los desniveles salvables en plato medio. Dos puertos y sus consiguientes bajadas y estaba en el punto de reunión. Total 2h y casi 600m de desnivel. Me había ahorrado más de 300m de desnivel y empujar la bici.
El punto de reunión era el final de la segunda etapa a pie, una aldea llamada Segirei. Son sólo una decena de casas sin bar ni tienda y mucho menos albergue ni lugar donde hospedarse. No tengo no idea de porque han dividido las etapas así porque para un peregrino a pie seria imposible completarlas. Menos mal que ya contábamos con ello y llevamos bocadillo desde Vinhais para comer aquí.
Una hora y pico más tarde llegó Alberto extenuado y todavía sin comer porque no había parado para nada. El camino fuera duro e incluso había desaparecido en un par de ocasiones obligándole a saltar alguna cerca de fincas.
Con 1500m de desnivel y 1850 en nuestras piernas respectivamente comenzamos a pedalear de nuevo sobre las cuatro de la tarde para afrontar los últimos 27 km y 600m de desnivel. El calor apretaba y el sol no daba tregua. Es increíble lo importante que son las sales minerales para el cuerpo porque aunque había fuentes y podíamos beber cantidades ingentes de agua sólo valía para sudar más y seguir teniendo sed.
La tercera parte del recorrido se hizo interminable. Cada cuesta parecía un muro para nuestras extenuadas piernas bajo el sol de mediodía. Cruzamos varias pequeñas aldeas pero en ninguna había bar ni tienda donde poder tomar algo frío. Cuando al fin llegamos a Vilardevos y encontramos el primer bar en cinco horas de ruta nos pedimos dos latas de acuarius que despachamos en escasos minutos.
De Vilardevos a Verin es casi todo asfalto y bajada con lo que en menos de media hora estábamos ahí. El Albergue es bastante cutre. No tiene cocina, ni sitio donde lavar la ropa, ni frigorífico y por lo que parece sólo un baño y ducha para veinte plazas. Creo que hay otro en Monterrey a unos dos km de aquí llaneando. Posiblemente hubiera sido mejor opción.
Mañana llegaremos ya a Orense donde nos incorporaremos a la vía de la plata. Hasta ahora en más de mil km hemos visto a unos cinco peregrinos y otros tantos bicigrinos. Supongo que aunque lejos de la masificación del camino francés a partir de mañana sí que comenzaremos a encontrarnos más acompañados en nuestro peregrinaje.
PD.: La foto de hoy va dedicada con cariño a mi padre
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Día 12. Fonfria - Bragança: Llegamos a los bosques
Distancia: 74 km
Desnivel acumulado: 1060m
Velocidad media en movimiento: 12 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 20%
Antes de describir la bonita etapa de hoy confirmar el tema del alojamiento en esta etapa. Confirmado que en Alcañices hay albergue, es mucho mejor que el de fonfria y el pueblo en si tiene muchos más servicios por lo que es el punto más adecuado para quedarse.
La principal razón para elegir la variante portuguesa fue no repetir pero también porque ponía que atravesaba el Parque natural de Montesino. No sabíamos nada de este parque pero nos arriesgamos y no defraudó. La etapa atravesó por bellos paisajes y bosques de castaños. Incluso pudimos ver un zorrito en el camino que se escapó a nuestro paso.
Como único punto negativo del parque decir que está infestado de mosquitos lo que hacía que ir despacio fuera una pesadilla. Lamentablemente subiendo cuestas no consigo ir deprisa con lo que además del esfuerzo de la subida estaba el de espantar a la nube de mosquitos que te envolvía.
Con la llegada al parque desaparecieron las llanuras con todo lo que ello conlleva. Duras subidas y rápidas bajadas amenizaron todo el recorrido. Hay que resaltar especialmente la bajada al pueblo que hay de bragança. Fueron unos seis km continuados de bajada betetera que por primera vez en este viaje puso a prueba nuestras bicis dobles.
En Bragança nos intentamos aflojar e el único albergue que hay: la Posada juventude llena. El problema es que estaba llena y tuvimos que improvisar. Me sonaba que la cadena de hoteles 'ibis' estaba bien y era barata por lo que llamamos y reservamos. La realidad es que el hotel es del montón, estaba en las afueras y nos cobraron 39 euros con lo que no me parece barato.
El problema es la etapa de mañana ya que al atravesar el parque natural casi no hay poblaciones.
Llevamos toda la tarde planificando y sólo hay dos posibilidades: o hacemos sólo 28 km con 1000m de desnivel y dormimos en Vinhais o tiramos a Verin y hacemos 80km con 2400m de desnivel.
En estos momentos siento como si estuviésemos atrapados en bragança y no encontramos forma de escapar. Mañana decidiremos sobre la marcha.
Desnivel acumulado: 1060m
Velocidad media en movimiento: 12 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 20%
Antes de describir la bonita etapa de hoy confirmar el tema del alojamiento en esta etapa. Confirmado que en Alcañices hay albergue, es mucho mejor que el de fonfria y el pueblo en si tiene muchos más servicios por lo que es el punto más adecuado para quedarse.
La principal razón para elegir la variante portuguesa fue no repetir pero también porque ponía que atravesaba el Parque natural de Montesino. No sabíamos nada de este parque pero nos arriesgamos y no defraudó. La etapa atravesó por bellos paisajes y bosques de castaños. Incluso pudimos ver un zorrito en el camino que se escapó a nuestro paso.
Como único punto negativo del parque decir que está infestado de mosquitos lo que hacía que ir despacio fuera una pesadilla. Lamentablemente subiendo cuestas no consigo ir deprisa con lo que además del esfuerzo de la subida estaba el de espantar a la nube de mosquitos que te envolvía.
Con la llegada al parque desaparecieron las llanuras con todo lo que ello conlleva. Duras subidas y rápidas bajadas amenizaron todo el recorrido. Hay que resaltar especialmente la bajada al pueblo que hay de bragança. Fueron unos seis km continuados de bajada betetera que por primera vez en este viaje puso a prueba nuestras bicis dobles.
En Bragança nos intentamos aflojar e el único albergue que hay: la Posada juventude llena. El problema es que estaba llena y tuvimos que improvisar. Me sonaba que la cadena de hoteles 'ibis' estaba bien y era barata por lo que llamamos y reservamos. La realidad es que el hotel es del montón, estaba en las afueras y nos cobraron 39 euros con lo que no me parece barato.
El problema es la etapa de mañana ya que al atravesar el parque natural casi no hay poblaciones.
Llevamos toda la tarde planificando y sólo hay dos posibilidades: o hacemos sólo 28 km con 1000m de desnivel y dormimos en Vinhais o tiramos a Verin y hacemos 80km con 2400m de desnivel.
En estos momentos siento como si estuviésemos atrapados en bragança y no encontramos forma de escapar. Mañana decidiremos sobre la marcha.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Día 11. Zamora - Fonfria: un camino diferente
Distancia: 65 km
Desnivel acumulado: 830m
Velocidad media en movimiento: 10 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 50%
Desde que empezamos a planificar este camino tenía claro que habría dos partes muy diferenciadas: Hasta Zamora y después de Zamora. Existen dos razones evidentes para realizar esta distinción. Por una parte que a partir de Zamora ya conocíamos el recorrido y por otra parte el cambio de paisaje y dificultad de las etapas. Trasel cambio de recorrido la primera razón ya no existe pero la segunda permanece todavía más acentuada por lo que la diferenciación de estos dos tramos sigue siendo totalmente válida.
Hoy fue una etapa relativamente corta ya que no pudimos salir de Zamora hasta las once y media debido a que tuvimos que llevar la bici de Alberto al taller para que le pusieran tres radios más que había vuelto a romper.
Tras unos primeros diez o quince km de más pistas llanas con bastante gravilla el paisaje comenzó a cambiar radicalmente. Las pistas se fueron haciendo más estrechas y empinadas. La vegetación comenzó a ir apareciendo a los lados e incluso llegamos a pedalear por un bosque de carballos. Todo comenzó a parecerse a la Galicia interior recordándonos lo poco que nos separa ya de nuestra meta.
La ruta está bastante bien señalizada habiendo flechas amarillas en gran parte del recorrido e incluso monolitos de piedra cómo el que se ve en la foto. No obstante hay numerosos cruces sin señalizar que hacen imprescindible el uso del gps.
Nosotros encontramos unos tracks del 2005 que afortunadamente siguen siendo válidos en casi todo el recorrido. Resalto el 'casi' ya que nos jugaron una mala pasada en un embalse que debe de ser más reciente. En está época del año este embalse está casi sin agua y el track nos llevó directos a en medio de él sin darnos cuenta. Una vez que estábamos en el punto más bajo para salir de ahí tuvimos que empujar cuesta arriba las bicis por el medio de matorrales durante casi media hora. Fue una parte agotadora además de cobrarse de peaje mi mallot que rasgué al ensancharlo en un arbusto.
Así fueron pasando los km y las horas y paramos sobre las cuatro en un pequeño pueblo a comer los bocadillos que llevábamos. Allí paró un coche de la guardia civil a hablar con nosotros ya que uno de ellos era aficionado a la bici y tenían ganas de charla. Nos comentaron que Fonfria era pequeño pero que el albergue se inauguró el año pasado por lo que estaba nuevo.
Tras despedirnos y seguir nuestro camino llegamos a Fonfria a las cinco y cuarto. Es un pueblo pequeño con varios bares, una única tienda y nula vida. El siguiente pueblo era Alcañiz a 20 km. Sabíamos que era más grande pero la hora y el cansancio nos hicieron quedar aquí.
Preguntamos en el bar de la plaza por el alcalde y de casualidad estaba allí mismo. Tras acompañarlo a su casa a escasos metros nos dio las llaves del albergue y nos comentó que en el bar de la plaza nos podrían hacer algo de cenar caliente y en la tienda podríamos comprar el desayuno. También alardeó de lo bien que estaba el albergue del pueblo. Hasta aquí todo pintaba bien pero en breve la realidad se tornó distinta.
Primero fuimos a la tienda. Tenía muy poquita variedad y el propietario ninguna gana de atendernos. Incluso nos dio de mala gana una bolsa más de plástico pues en la que metió tres botellas de agua estaba a punto de romperse.
En segundo lugar fuimos al bar encargar la cena. La propietarios dijo que no podía hacernos nada y cuando preguntamos por alguna otra alternativa en el pueblo se limitó a decir que no había. Tuvimos que volver a la tienda a comprar fiambre para cenar unos sandwiches comentando lo bien que tratan a los escasos visitantes en este pueblo.
Finalmente llegamos al albergue. Es el más claro exponente del exitoso plan-e del gobierno. Por fuera una casita nueva y con la placa de inauguración. Por dentro una obra sin acabar, con sólo las camas y una mesa y sin ningún tipo de mantenimiento.
Merece una especial mención la cocina. Tiene toda la preinstalación para nevera, lavadora y cocina pero se encuentra totalmente sin amueblar. Sin embargo en la placa de inauguración pone que sí que cuenta con cocina. Evidentemente en la subvención entraron los electrodomésticos y seguro que se presentó la factura de compra para justificar dicha subvención. Otra cosa muy distinta seria la dirección que le darían al transportista para dejar los electrodomésticos. Quizás en la casa del alcalde podríamos encontrar la explicación.... Esto es la España de los políticos... Así nos va.
Tras todo esto y sin ver como es el siguiente pueblo apuesto a que hubiera sido mejor continuar. Al menos el albergue es tranquilo, sólo para nosotros y gratis.
Mañana estaré en Portugal y gracias a las módicas tarifas de datos en el extranjero que tiene vodafone no mandaré la crónica mañana sino que esperaré a llegar a Verin. Dependiendo de la dificultad del trazado será en uno o dos días.
Así que hasta entonces me desconecto. Ultreia e suseia
Desnivel acumulado: 830m
Velocidad media en movimiento: 10 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 50%
Desde que empezamos a planificar este camino tenía claro que habría dos partes muy diferenciadas: Hasta Zamora y después de Zamora. Existen dos razones evidentes para realizar esta distinción. Por una parte que a partir de Zamora ya conocíamos el recorrido y por otra parte el cambio de paisaje y dificultad de las etapas. Trasel cambio de recorrido la primera razón ya no existe pero la segunda permanece todavía más acentuada por lo que la diferenciación de estos dos tramos sigue siendo totalmente válida.
Hoy fue una etapa relativamente corta ya que no pudimos salir de Zamora hasta las once y media debido a que tuvimos que llevar la bici de Alberto al taller para que le pusieran tres radios más que había vuelto a romper.
Tras unos primeros diez o quince km de más pistas llanas con bastante gravilla el paisaje comenzó a cambiar radicalmente. Las pistas se fueron haciendo más estrechas y empinadas. La vegetación comenzó a ir apareciendo a los lados e incluso llegamos a pedalear por un bosque de carballos. Todo comenzó a parecerse a la Galicia interior recordándonos lo poco que nos separa ya de nuestra meta.
La ruta está bastante bien señalizada habiendo flechas amarillas en gran parte del recorrido e incluso monolitos de piedra cómo el que se ve en la foto. No obstante hay numerosos cruces sin señalizar que hacen imprescindible el uso del gps.
Nosotros encontramos unos tracks del 2005 que afortunadamente siguen siendo válidos en casi todo el recorrido. Resalto el 'casi' ya que nos jugaron una mala pasada en un embalse que debe de ser más reciente. En está época del año este embalse está casi sin agua y el track nos llevó directos a en medio de él sin darnos cuenta. Una vez que estábamos en el punto más bajo para salir de ahí tuvimos que empujar cuesta arriba las bicis por el medio de matorrales durante casi media hora. Fue una parte agotadora además de cobrarse de peaje mi mallot que rasgué al ensancharlo en un arbusto.
Así fueron pasando los km y las horas y paramos sobre las cuatro en un pequeño pueblo a comer los bocadillos que llevábamos. Allí paró un coche de la guardia civil a hablar con nosotros ya que uno de ellos era aficionado a la bici y tenían ganas de charla. Nos comentaron que Fonfria era pequeño pero que el albergue se inauguró el año pasado por lo que estaba nuevo.
Tras despedirnos y seguir nuestro camino llegamos a Fonfria a las cinco y cuarto. Es un pueblo pequeño con varios bares, una única tienda y nula vida. El siguiente pueblo era Alcañiz a 20 km. Sabíamos que era más grande pero la hora y el cansancio nos hicieron quedar aquí.
Preguntamos en el bar de la plaza por el alcalde y de casualidad estaba allí mismo. Tras acompañarlo a su casa a escasos metros nos dio las llaves del albergue y nos comentó que en el bar de la plaza nos podrían hacer algo de cenar caliente y en la tienda podríamos comprar el desayuno. También alardeó de lo bien que estaba el albergue del pueblo. Hasta aquí todo pintaba bien pero en breve la realidad se tornó distinta.
Primero fuimos a la tienda. Tenía muy poquita variedad y el propietario ninguna gana de atendernos. Incluso nos dio de mala gana una bolsa más de plástico pues en la que metió tres botellas de agua estaba a punto de romperse.
En segundo lugar fuimos al bar encargar la cena. La propietarios dijo que no podía hacernos nada y cuando preguntamos por alguna otra alternativa en el pueblo se limitó a decir que no había. Tuvimos que volver a la tienda a comprar fiambre para cenar unos sandwiches comentando lo bien que tratan a los escasos visitantes en este pueblo.
Finalmente llegamos al albergue. Es el más claro exponente del exitoso plan-e del gobierno. Por fuera una casita nueva y con la placa de inauguración. Por dentro una obra sin acabar, con sólo las camas y una mesa y sin ningún tipo de mantenimiento.
Merece una especial mención la cocina. Tiene toda la preinstalación para nevera, lavadora y cocina pero se encuentra totalmente sin amueblar. Sin embargo en la placa de inauguración pone que sí que cuenta con cocina. Evidentemente en la subvención entraron los electrodomésticos y seguro que se presentó la factura de compra para justificar dicha subvención. Otra cosa muy distinta seria la dirección que le darían al transportista para dejar los electrodomésticos. Quizás en la casa del alcalde podríamos encontrar la explicación.... Esto es la España de los políticos... Así nos va.
Tras todo esto y sin ver como es el siguiente pueblo apuesto a que hubiera sido mejor continuar. Al menos el albergue es tranquilo, sólo para nosotros y gratis.
Mañana estaré en Portugal y gracias a las módicas tarifas de datos en el extranjero que tiene vodafone no mandaré la crónica mañana sino que esperaré a llegar a Verin. Dependiendo de la dificultad del trazado será en uno o dos días.
Así que hasta entonces me desconecto. Ultreia e suseia
domingo, 16 de septiembre de 2012
Día 10. Medina del Campo - Zamora: El camino son retos e improvisación
Distancia: 95 km
Desnivel acumulado: 630m
Velocidad media en movimiento: 14 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 40%
Hoy en teoría era la última etapa no conocida ya que a partir de Zamora nuestra ruta coincidiría con la vía de la plata la cual hicimos hace dos años. Posiblemente por eso esta etapa me supo en mi interior como la final del camino. A partir de aquí ya seria repetir y por ello cada día se cogería con menos fuerza e ilusión.
Ya os habréis dado cuenta que en el párrafo anterior uso el tiempo verbal del condicional simple (qué recuerdos del colegio estudiando estas cosas). Pues bien, voy a describir un poco la etapa y lo explico después.
El camino entre Medina y Zamora es bastante similar al típico castellano a base de pistas pero con dos diferencias. La primera es que hay tramos con vegetación e incluso ¡Hierba! Esto contrasta con el marrón predominante de ambas castillas. El segundo es que durante muchos km las pistas no son llanas sino un constante sube-baja al más puro estilo de patata frita ondulada.
Aunque durante los 95 km de etapa se pasa por innumerables pueblos merece una especial mención el de Toro. Primero por lo bonito que es y segundo porque para acceder a él hay que hacer una dura ascensión de 100m de desnivel y cuando bajas te das cuenta que has vuelto casi al punto donde empezaba la cuesta y era totalmente innecesario subir al pueblo para seguir el camino.
En Zamora nos alojamos en un Albergue al lado de la plaza mayor situado en la cuesta de san cipriano. Buenas instalaciones y pago por donativo. Muy recomendable.
Volvamos a lo del condicional simple. Os decía que nos fastidiaba repetir parte de la vía d la plata (aunque reconozco que desde puebla de Sanabria es preciosa) . Hace dos días en el albergue de ávila vimos un mapa con un montón d caminos y nos fijamos que había una variante de la vía de la plata que en vez de ir al norte desde zamora se va al oeste entrando en Portugal y volviendo a España por Verin.
Nos estuvo rondando la cabeza estos días y hemos estado intentando recopilar información por internet. No hay demasiada ya que es una variante muy poco transitada pero a pesar de ello hemos decidido intentarla. Así las próximas etapas deberían ser:
11. Fonfria
12. Braganca
13. Villardevos
14. Orense
15. Silleda
16. Santiago
Sabemos muy poco del recorrido y menos de las localidades pero confiamos para aguantar las etapas en nuestras piernas y para los apuros en nuestras tarjetas de crédito. Eso sí, en portugal estaré algo incomunicado ya que no pienso pagarle a vodafone las tarifas d internet internacionales.
Desnivel acumulado: 630m
Velocidad media en movimiento: 14 km/h
Porcentaje asfalto (a ojo): 40%
Hoy en teoría era la última etapa no conocida ya que a partir de Zamora nuestra ruta coincidiría con la vía de la plata la cual hicimos hace dos años. Posiblemente por eso esta etapa me supo en mi interior como la final del camino. A partir de aquí ya seria repetir y por ello cada día se cogería con menos fuerza e ilusión.
Ya os habréis dado cuenta que en el párrafo anterior uso el tiempo verbal del condicional simple (qué recuerdos del colegio estudiando estas cosas). Pues bien, voy a describir un poco la etapa y lo explico después.
El camino entre Medina y Zamora es bastante similar al típico castellano a base de pistas pero con dos diferencias. La primera es que hay tramos con vegetación e incluso ¡Hierba! Esto contrasta con el marrón predominante de ambas castillas. El segundo es que durante muchos km las pistas no son llanas sino un constante sube-baja al más puro estilo de patata frita ondulada.
Aunque durante los 95 km de etapa se pasa por innumerables pueblos merece una especial mención el de Toro. Primero por lo bonito que es y segundo porque para acceder a él hay que hacer una dura ascensión de 100m de desnivel y cuando bajas te das cuenta que has vuelto casi al punto donde empezaba la cuesta y era totalmente innecesario subir al pueblo para seguir el camino.
En Zamora nos alojamos en un Albergue al lado de la plaza mayor situado en la cuesta de san cipriano. Buenas instalaciones y pago por donativo. Muy recomendable.
Volvamos a lo del condicional simple. Os decía que nos fastidiaba repetir parte de la vía d la plata (aunque reconozco que desde puebla de Sanabria es preciosa) . Hace dos días en el albergue de ávila vimos un mapa con un montón d caminos y nos fijamos que había una variante de la vía de la plata que en vez de ir al norte desde zamora se va al oeste entrando en Portugal y volviendo a España por Verin.
Nos estuvo rondando la cabeza estos días y hemos estado intentando recopilar información por internet. No hay demasiada ya que es una variante muy poco transitada pero a pesar de ello hemos decidido intentarla. Así las próximas etapas deberían ser:
11. Fonfria
12. Braganca
13. Villardevos
14. Orense
15. Silleda
16. Santiago
Sabemos muy poco del recorrido y menos de las localidades pero confiamos para aguantar las etapas en nuestras piernas y para los apuros en nuestras tarjetas de crédito. Eso sí, en portugal estaré algo incomunicado ya que no pienso pagarle a vodafone las tarifas d internet internacionales.
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