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miércoles, 15 de junio de 2011

Etapa 4: Santiago - Coruña (80km). Otro camino más....

Este año decidimos no ir como los anteriores al Seminario Menor y buscar un alojamiento más cercano al centro. El Seminario cuesta 12€ por persona y la idea era coger una pensión barata entre los dos. Encontramos una bastante cutrilla por 32€ a escasos 100m de la catedral y nos quedamos allí. No era mucho mejor que el albergue pero el precio por persona tampoco y al menos no teníamos que acostarnos y levantarnos siguiendo un horario estricto ni aguantar los ronquidos de otras personas además de tu compañero.

Esta vez nos hacía ilusión terminar el camino en la puerta de casa. Los anteriores o volví en tren o me fueron a recoger a Santiago con lo que sinceramente me apetecía hacer el tramo final. La etapa Santiago - Coruña la habíamos hecho anteriormente en el sentido contrario y tenía un recuerdo de ella bastante malo. Sinceramente en el sentido hacia Coruña el recorrido mejora mucho y en concreto el tramo hasta Carral es realmente bueno. A partir de ahí si que se coge mucha carretera y en lo único que pensábamos era en llegar a casa y descansar nuestras doloridas posaderas.

EL TRAZADO

Sobre el camino puedo decir que tiene partes bastante pobres con mucho asfalto o adoquines y otras realmente bonitas. Puedo destacar las siguientes:
1) Oporto - Barcelos: Todo carretera y muy llano. Simplemente para hacer más de 200km y llevarnos la compostela.
2) Barcelos - Ponte da lima: Empieza a haber trozos de senderos y el resto adoquines. No aporta mucho pero ya mejora algo y alegra a uno.
3) Ponte da Lima - Tui: Este tramo es impresionante y no me importaría repetirlo sin alforjas para aprovechar a tope las bajadas que tiene.
4) Tui - Redondela: Decepcionante por ser casi todo asfalto y una señalización de aprobado raspado.
5) Redondela - Padrón: Otro tramo muy bueno digno de ser repetido sin alforjas.
6) Padrón - Santiago: Un continuo entra y sale de la general. Algún sendero bonito pero básicamente un trámite para llegar a Santiago
7) Santiago - Carral: No lo recordaba tan bueno. En este sentido tengo ganas de repetirlo. Uno de estos días nos cogemos el tren y nos vamos a Santiago para volver desde allí.
8) Carral - Coruña: Deseando llegar.... no tienen nada en especial. Mucho asfalto.


EPÍLOGO.
Este no ha sido un camino como los anteriores. Ha sido más corto, mucho más improvisado y realmente no ha dado tiempo de empaparnos con el "espíritu del camino". Aún así me llevo buenos recuerdos de él y como de constumbre responden al dicho "Cuanto peor, mejor". En concreto los momentos que más recuerdo son:
1- La subida al puerto de Labruja: Fue aproximadamente 1km de muro vertical totalmente inciclable. A pesar de ello tomado con buen humor resultó hasta agradable.
2- Mi primer día de peregrino con agua. Realmente llegamos a estar empapados (aunque al final llegásemos secos). Como no me había coincidido en los anteriores caminos también era una sensación a experimentar y me alegro que hubiera pasado. Eso si, una está bien, pero a partir de ahora espero que vuelva la buena suerte y no nos llueva más.
3- Lo bonito que es Ponte da Lima y lo bien que está el albergue. Las hospitaleras eran muy amables y el albergue muy  nuevo y equipado salvo una cosa ¡no había almohadas! Una cosa más que aprendimos: hay que llevar una almohada de estas hinchables que no pesan nada y pueden proporcionarte valiosas horas de sueño.


Este ha sido mi cuarto camino. El año pasado cuando terminé el tercero (la vía de la plata) dije que iba a descansar de caminos durante un tiempo. 8 meses después volví a coger mi vieira y me lancé al camino. De los cinco caminos con solera sólo me falta el del norte. Aunque en estos momentos no tengo en mente ninguna fecha se que volveré al camino, antes o después porque como siempre digo, un peregrino es como un exfumador, a la mínima tentación vuelve de nuevo a lo suyo.

Hasta otra. Buenas tardes y buen camino.

martes, 14 de junio de 2011

Etapa 3: Redondela - Santiago (80km). Otra vez en Santiago

Por primera vez en todos los caminos que he hecho tuvimos una etapa de lluvia de verdad. Hasta ahora había tenido mucha suerte y en los demás hubo algún día de llovizna pero nunca supuso una molestia. Ayer sin embargo la lluvia nos acompañó durante todo el día y en algún momento con bastante intensidad. Como la temperatura era buena pudimos completar el objetivo de llegar a Santiago sin coger una pulmonía.


En lo que se refiere al camino hay que decir que el trazado cambia totalmente a partir de Redondela. Hasta ahí venía muy decepcionado del tramo gallego por ser todo asfalto y con una señalización tirando a escasa. A partir de Redondela todo cambia y hay tramos divertidísimos de rápidas bajadas por corredoiras que pusieron a prueba la resistencia de nuestras bicis. Además la señalización es buena y al igual que en el tramo portugués pudimos olvidarnos de la pantalla del GPS en la mayoría de la etapa. Incluso dentro de Pontevedra la señalización es suficiente para seguirla por las calles cosa que ni siquiera en Santiago está conseguido (aunque ahí ya uno llega a la catedral por intuición).

A destacar de la etapa el tramo entre Redondela y Pontevedra. Tiene algunas pendientes bastante duras (en concreto la inicial al cabo de pocos km de Redondela) pero es compensada por los trepidantes descensos. A la salida de Caldas de Reis también encontramos algún repecho de importancia que también tiene la recompensa de la bajada posterior hasta Padrón. A partir de ahí hasta Santiago si que es un incesante ir y venir desde la nacional que en algunos momentos cabrea un poco por ver los desvíos muy artificiales y que no aportan nada al camino.  

Esta vez la llegada a la catedral no fue tan emotiva como en otras ocasiones. Muchos son los factores para ello: en pocos días uno no tiene tiempo de empaparse de espíritu del camino, esta vez no lo preparamos con tanto entusiasmo y además nos tomamos el camino un poco como un reto físico ya que teníamos el tiempo justo para hacerlo en etapas de 80km. Como guinda para seguir quitando encanto a la llegada a Santiago en vez de encontrarnos la plaza del Obradoiro repleta de peregrinos abrazándose de alegría nos topamos con un relativamente grande campamento de tiendas "Quechua" y similares. Desde luego no es la estampa que uno espera como recompensa a sus esfuerzos.

Esta vez decidimos llegar a casa directamente rodando con lo que queda una última etapa Santiago-Coruña que también serán otros 80km aproximadamente (el camino hace mucho zig-zag para evitar la carretera). Mañana la narraré y haré el epílogo final de este camino-express.

domingo, 12 de junio de 2011

Etapa 2: Ponte da Lima - Redondela (70km). Un día de contrastes

Tras el largo día en km y horas que fue ayer hoy
Me lo pareció todavía más aunque no llegó a igualar distancia ni tiempo. Gran parte de la culpa de esa sensación la tiene el cansancio acumulado pero también que el día tuvo tantos contrastes que parecen no caber en una sola jornada. Básicamente hubo dos partes totalmente diferentes: la portuguesa y la española.

El tramo de Ponte da Lima a Valença es simplemente impresionante. Prácticamente es el 100% monte incluyendo el pico de Labruja. Este pico son sólo 400m de altitud pero con dos peculiaridades: la subida parte de casi 0m y más de la mitad no es ciclable. Durante casi un km de ascensión sudamos cada metro que avanzabamos porque era imposible empujar la bici y había que subirla literalmente a cuestas por una pendiente de más del 30%. Sí es la primera vez que se hace este camino hay que pasar por aquí para saber lo que es perla tengo claro que sí alguna vez repito buscare una alternativa.

Tras este desafío inicial se sucedieron tramos de divertidas bajabas con algunos repechos de consideración. Todo ello por monte y haciendonos disfrutar de nuestra elección de llevar las bicis de doble suspensión ya que con una semirígida habría que tomarse las bajadas de forma mucho más tranquila.

El camino llega a Valença y al pasar a Tui todo cambia. Lo primero que notamos es que la excelente señalización del camino portuguesa desaparece. La que hay en Galicia es suficiente para los peregrinos pero es bastante escasa para los bicigrinos que no tenemos tanto tiempo para rebuscar las escondidas señales. La otra diferencia es que camino transcurre en su totalidad por asfalto incluyendo zonas industriales realmente feas. Espero que esto mejore en la próxima etapa.

Hoy decidimos parar temprano y quedarnos en Redondela. El albergue está muy céntrico y cumple con los mínimos exigibles. A pesar de ello se echa en falta elementos básicos como algún sitio donde dejar las mochilas, una lavadora y un buen tendal. Se nota que muchos albergues los crean arquitectos que sabrán mucho de diseño pero no tienen ni idea de las necesidades de un peregrino.

sábado, 11 de junio de 2011

Etapa 1:Oporto - Ponte da Lima (90km): Odio los adoquines

Hoy comenzamos el guapa con una buena noticia. El hotel que ayer me parecía sólo adecuado para su precio pasó a ser recomendable por su magnífico desayuno que por cierto aprovechamos bien.

A primera hora fuimos a la catedral para que nos sellaran la credencial como punto de salida. Lo malo es que no abren hasta tarde y tuvimos que esperar.

Del camino hasta Barcelos sólo decir que no es camino ya que no hicimos un sólo metro por tierra. Son más de 50km interminables km por carreteras de adoquines que a pesar de llevar las bicis dobles dejan a uno hecho polvo.

Al ser un trayecto sin tierra y con poco desnivel llegamos a Barcelos a la hora de comer muy frescos por lo que decidimos seguir hasta Ponte da Lima. Son 36km más pero al igual que los anteriores tampoco son muy exigentes. Lo bueno es que en este trozo ya comienza a haber tramos de camino con lo que se hace muy ameno.

En Ponte da Lima nos alojamos en el albergue de peregrinos que está justo al pasar el puente viejo. Es nuevo y muy bien equipado. Lo recomiendo con toda sinceridad.

Mañana nos espera una dura etapa que comienza con una ascensión de 400m. Todo el mundo nos dice que es imposible subirla encima de la bici. Mañana lo intentaremos y sí no puede ser encima será al lado pero al igual que los caminos anteriores la consigna es ir por donde los peregrinos sí o sí.

Buenas noches y buen camino

viernes, 10 de junio de 2011

Etapa 0: Llegada a Oporto

Tras varios en la incertidumbre sí la huelga de trenes portugueses nos impediría este viaje finalmente no hubo problema. Eso sí, cambiar de los trenes de la línea Coruña - Vigo a los de Portugal fue como saltar 20 años para atrás en el tiempo. A su favor, están mejor pensados para bicicletas que los Españoles.

Nos alojamos en el hotel Costa do Sol. Está relativamente cerca de la estación (en el mapa no se veía que los 3km fueran cuesta arriba). Son 55€ con desayuno. El trato muy bueno.

Ahora estamos esperando que sea hora de desayunar. La verdad es que estoy deseando comenzar ya. Creo que como sólo son cuatro días el espíritu peregrino también se dará prisa por venir.

Un, dos, tres.... bicigrino otra vez!

Como ya dije muchas veces un peregrino es como un exfumador.... en cuanto lo tienten un poquito cae en su adicción. Esta vez ha sido tal cual. Ha bastado con que mi amigo Alberto me tentara un poco con hacernos un caminito en junio para que con una negociación rápida ya montásemos algo. La idea que tenía yo este año era algo corto y algo que no fuera repetido.

Así surgió el reto de este año: EL CAMINO PORTUGUÉS, eso si, cogiendo sólo su parte final desde Porto que según toda la información que hemos encontrado por internet es la más bonita y bien marcada. El total son "sólo" 250km que esperamos recorrer sin esfuerzos sobrehumanos en cuatro etapas (sobre todo porque esos son los días libres de los que dispongo).

En una hora saldremos en tren para Vigo y desde allí otro tren hasta Porto. Llegaremos allí sobre las 22:30 con lo que mejor llevar unos bocatas para el viaje. En Portugal no tengo tarifa de datos en el móvil con lo que hacer la crónica diaria me será más difícil. De todas formas si hay wifi no faltará esa crónica.

Pues nada, una vez más. Ultreia et Suseia!!!

sábado, 2 de octubre de 2010

Vía de la Plata 2010: Epílogo

Duro y largo ha sido este camino. 14 días seguidos pedaleando unas 8 horas de media han supuesto una importante prueba física y no sería sincero sí no reconociera que al final mis piernas ya no estaban como los primeros días.

Ya van tres caminos en mis piernas, más de 2000km en total distribuidos en 31 etapas (12+5+14). Echando la vista atrás cada día ha sido especial y cada camino ha tenido un espíritu diferente.

El camino francés es claramente el rey de los caminos y algo que yo recomiendo a todo el mundo. Eso sí, hacer sólo los últimos 100km es como leer el final de un buen libro antes del resto. Si lo haces estás tirando por la borda el libro entero. Aunque sea una semana al año yo recomiendo hacerlo desde Roncesvalles para apreciar toda su magia.

El camino primitivo es la representación del camino en estado "salvaje". Está mucho menos explotado que el resto y eso le da un encanto especial. Además su dureza y dificultad para hacerlo en bici junto con la posibilidad de recorrerlo en una semana lo convierte en un atractivo reto para cualquier aficionado a la btt.

La vía de la Plata podría verse como una interesante mezcla de los caminos anteriores. Pasa por ciudades cargadas de historia y cultura aunque no tanto como el camino francés. Las etapas gallegas son muy duras y técnicas aunque la media global no se llega al nivel del camino primitivo.

Lo que sí tengo claro es que por el tipo de etapas es perfecto para realizarse en bicicleta. Eso sí, que sea de montaña y el piloto con cierta experiencia pues a medida que nos acercamos a Galicia existen muchos tramos muy técnicos.

Me ha sorprendido lo bien marcado que en general se encuentra la vía. De todas formas que Alberto llevase gps nos ahorró más de un km equivocado. Recomiendo llevarlo siempre aunque eso haga perder algo de espíritu de aventura.

Respecto de los paisajes y etapas creo que acertamos plenamente en la distribución mejorando la que proponen en bicigrino.com (a excepción de no haberse quedado en Mérida pero eso fue un "imprevisto del camino"). Las etapas andaluzas me gustaron, las extremeñas fueron entretenidas y en cuanto te acercas a Galicia disfrutas y sudas cada metro que avanzas. También tengo que añadir que, con todo mi respeto a los Zamoranos, si repito la vía alguna vez cogeré un bus de Salamanca a Tábara pues los caminos de grava por inmensas semillanuras son una tortura física y mental que no mereció la pena pasar. Por sí esto no fuera poco el trazado de la autovía ha estropeado todavía más la vía añadiendo otra razón para saltarse este trozo.

Tengo que reconocer que esta vez 14 días han sido suficientes y ya tenía ganas de volver a mi vida y a mi hogar. De todas formas como ya puse tras mi primer camino el peregrino es como un ex-fumador, que a la mínima tentación recae en su adicción (sana adicción en este caso).

Yo este año había dicho muchas veces que no haría un camino al ser año santo pero ya veis, 1000km que he hecho buscando a Santiago. Esta vez he terminado con la sensación de haber terminado un ciclo. Voy a hacer un cuadro con las tres compostelas y la concha que me acompañó en los tres viajes pegada en el medio para recordar estas aventuras. De todas formas teniendo en cuenta lo del "ex-fumador" voy a pegar la concha, pero no muy fuerte...

Un abrazo a todos y todas los que me habéis mandado vuestros ánimos en estas día semanas. Estoy deseando veros.

viernes, 1 de octubre de 2010

Etapa 14. Silleda - Santiago (39km): Y van tres...

Una vez más ha sido emocionante llegar a la plaza del Obradoiro. Esta vez la llegada fue un tanto deslucida ya que Alberto tiene comienzos de gripe y posiblemente algo de fiebre. Por ello hemos hecho esta última jornada casi toda por carretera.

Hoy es un día de reencuentros. Primero con mis compañeros de viaje con los que durante unos días formamos la "comunidad del triángulo" y con los que espero mantener una duradera amistad a pesar de la distancia. Después con mi querida Esther a la que tantas ganas tenía de abrazar. Y finalmente, ya en Coruña, a mis padres, a los que también he echado de menos estas semanas.

Llegamos a las 11 y pico de la mañana a la plaza. Las previsiones eran lluvia a partir de las 12 y las nubes nos acompañaron amenazantes todo el trayecto. Tras la foto oficial Alberto decidió coger el primer tren para casa para meterse lo antes posible en cama y comenzar a curar sí gripe. Yo esperé pacientemente casi 2 horas para conseguir nuestras compostelas. Siendo año Xacobeo están totalmente desbordados y es increíble que no hayan hecho nada para solucionarlo.

Luego comida de despedida todos juntos con pulpo y arroz con lubrigante todo regado con un buen alvariño. Un final al nivel que requieren dos semanas y 1000km de camino.

Tras la comida me doy cuenta que fue una verdadera pena no haber podido compartir más días con esta gente ya que hubiera hecho esta pequeña aventura todavía más inolvidable. De todas formas tampoco hay que lamentarse porque el camino es así: aunque el fin es el mismo cada uno busca su ruta y la recorre de la forma y al ritmo que quiere y su senda se va cruzando y juntando con la de otros peregrinos. El camino es como la vida que te va poniendo y sacando gente de tu sendero y nunca sabes cuando vas a volver a compartir pasos con alguien. Lo que sí que deseo es que mi camino se vuelva a cruzar alguna vez con el de esta gente.

Ahora vuelvo a casa con muchas ganas de ver a mi familia y a mis amigos. Mañana espero poder hacer una reflexión más tranquila pues ahora mi mente aún está en el camino.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Etapa 13. Orense - Silleda (72km): Galicia, tan hermosa como dura

Decía mi amigo Marcos en su blog que 1km por Galicia cuenta como 2 por Castilla o Extremadura. Tras la etapa de hoy yo cambiaría por una proporción de uno a cinco.

Hoy nos levantamos sabiendo que la etapa una a ser dura pero no sabíamos cuanto. (Por cierto, al final en cuanto se fue el hospitalero nosotros y el resto de los bicigrinos corrimos a meter las bicis dentro).

La salida de Orense es sencillamente extenuante. Son unos 10km de subida continua con muchas fases de plato pequeño. Me pareció mucho más exigente que la subida a Alberguería de ayer.

Tras pasar por Cea (ver foto) hay dos posibles alternativas. Nosotros escogimos la de Oseiro para ver el inmenso monasterio (ver foto). No conozco como será la otra alternativa pero por muy dura que sea seguro que es menos que la de Oseiro. Hasta el Monasterio se va bien pero de ahí al próximo pueblo es una subida brutal en la que es imposible avanzar un sólo metro sobre la bici. Son unos 2km que nos llevaron casi una hora (ver foto).

Del resto de la etapa lo previsto en Galicia: bellas corredoiras en un subir y bajar sin fin que ni dan tregua a nuestras maltrechas piernas. Mencionar que a falta de 7km pinché y llegamos echando aire cada poco para no tener que sacar la rueda trasera en ruta que con alforjas es complicado.

El albergue de Silleda está bien. Aunque carece de cocina lo compensa con habitaciones de dos personas que te proveen de comodidades como poder encender la luz cuando queramos.

Mañana llegamos a Santiago y nuestra aventura se habrá terminado. Hemos quedado para comer con Jose Manuel, Luis y Antonio. Será bonito poderse despedir así de quién ha compartido contigo tantos km. Como otras veces aparecen sentimientos encontrados: alegría por culminar con éxito esta ave aventura y tristeza porque se acaba y hay que volver a la aburrida vida real.

Pero estas reflexiones las dejo para el post de mañana o el epílogo que hoy es tarde y hay que dormir para afrontar el intenso día que nos espera.

Ulteria ét suseia

Etapa 12. Laza - Orense (55km): Perro labrador, poco mordedor

Ayer nos quedamos a dormir a las puertas del pico de la Alberguería. En teoría es la subida más dura del camino con 500m de desnivel en apenas 5km.

En la guía indicaban que los ciclistas cogieran una alternativa por asfalto. Los 4 bicigrinos con los que compartimos albergue iban a subir por carretera. Incluso cuando pasamos por protección civil a sellar las credenciales sin preguntarselo nos dijeron que subieramos por asfalto porque el camino estaba muy mal. Tras escuchar todos estos consejos y con la experiencia reciente del duro ascenso a La Canda decidimos llamar a nuestro amigo Marcos que hizo la vía de la plata evidentemente escogimos subir por camino.

Tras tomar esta decisión intentamos dormír bien y así levantarnos descansados y mentalizados para lo que nos esperaba. Salimos con los primeros rayos de luz y poco a poco fuimos acercandonos a la falda de la montaña. La sensación era como en estas películas en que el protagonista va buscando el monstruo y sabe que en cualquier momento aparecera de repente y le atacará.

Comenzó el camino y el suelo se empinó endiabladamente. Una primera parte de rocas nos hicieron echar pie en tierra y empujar durante unos 200 metros. Ya asumiamos que los 5km serían así pero no, pasados esos 200m fuimos subiendo por caminos perfectamente ciclables más o menos empinados. Cuando nos dimos cuenta estábamos en Alberguería en el famoso bar de las conchas (ver foto).

El bar de las conchas de Alberguería es uno de esos sitios especiales que hay a lo largo del camino. El propietario te ofrece una concha para que le pongas tu nombre y la cuelga en la pared. Alberto y yo ya tenemos la nuestra.

El resto del camino discurrió por el típico paisaje gallego de corredoiras en un continuo sube y baja (exceptuando una larga recta en las proximidades de Xinzo).

La llegada a Orense fue lo más feo de la etapa. Fueron unos 15km de bajada ¡por carretera! Estamos seguros que hay caminos que se podrían haber aprovechado. Una pena.

Lo bueno de bajar por carretera es que llegamos muy temprano a Orense (sobre la una y media) y nos dio tiempo a ir a relajarnos a los baños termales de A Chavasqueira (ver foto). Fue un auténtico "descanso del guerrero" sumergir nuestras cansadas piernas en las fantásticas aguas termales volcanicas de Orense.

Finalmente fuimos al albergue municipal. Aquí una pequeña decepción. Nos habían dicho que estaba bien pero la verdad es que no. Sin microondas y con la cocina estropeada no podemos cenar nada caliente. Pensamos que la parte buena es que había secadora pero tampoco funciona. En la habitación tampoco hay enchufes con lo que hoy no podré cargar el móvil. De todas formas lo peor para nosotros es que no hay sitio donde dejar la bici y el hospitalero pretende que la dejemos en la calle amarrada a una farola. Tenemos día opciones, o esperamos a que el hospitalero se vaya y las metemos igual o las llevamos a un garaje cercano y pagamos una plaza de parking. Por 12€ dormíremos tranquilos sabiendo que tendremos ruedas y sillín al levantarnos.

Mañana tenemos una dura etapa ya que será casi toda de subida. Por encima ahora llueve. Cruzaremos los dedos para que a partir de las 8 pare porque sino será un día interminable.

Ya casi llegando a la meta me despido una vez más hasta mañana

Ulteria ét suseia

martes, 28 de septiembre de 2010

Etapa 11. Lubian - Laza (60km): Cabalgando sobre las montañas

Volver a casa siempre es un momento especial y hoy Galicia nos recibió con una etapa redonda en la que hubo de todo: sufrimiento, diversión y belleza.

Hoy tenía previsto dormir lo más posible porque conocía la dureza de lo que nos esperaba. Lo consegui a medias pues a la una de la mañana llegó un grupo de portugueses que están haciendo una ruta en moto de monte desde su país a Francia. Con el ruido de sus motos y al entrar en el dormitorio bis despertaron a todos. Creo que deberían tener más consideración y no llegar tan tarde sabiendo que todos los peregrinos se levantan muy temprano.

Tras el desayuno salimos temprano con unos 5 grados de temperatura. Hoy entramos rápidamente en calor ya que tocó subir el puerto de A Canda a primera hora. Fueron unos 4km por monte con una dificultad entre muy difícil e imposible (ver foto). El camino eran grandes piedras imposibles de sacar con una bici lo que hizo que subieramos empujando la mitad del recorrido.

Al llegar a la cima comenzamos a bajar por carretera pero pronto entramos en camino haciendo una bajada de esas "al limite de las alforjas" que me hizo dar por bien empleado el esfuerzo de la subida.

Así llegamos a A Gudiña. Allí tomamos una ración de empanada para recuperar fuerzas y comenzamos la ascensión por carretera hacia la sierra.

A partir de aquí el camino asciende a ja cresta de ja sierra parte por carretera, parte por complicados senderos. Llegamos arriba bastante cansados pero nos vimos recompensados con unas vistas espectaculares (ver foto).

Aquí el camino sigue la cresta de la sierra durante bastantes km subiendo y bajando cada pico y atravesando pequeñas aldeas algunas de ellas prácticamente abandonadas. El paisaje que uno puede contemplar a ambos lados es magnífico haciéndonos recordar una vez más lo hermosa que es Galicia. Las subidas y bajadas son en general bastante asequibles pero hay algunos puntos que requerirán de nuestra pericia y atención.

Mención especial merece la bajada a Laza. Son casi 10km sin dar pedales. Hasta aquí íbamos dudando sí atrevernos a subir el puerto especial de Laza hoy pero viendo lo que todo lo que bajamos habrá que subirlo decidimos dejarlo israelitas mañana.

El albergue de Laza es nuevo y está muy bien costando sólo 5€. Hoy intentaremos descansar bien pues nuestra intención es subir el puerto por camino. Todo el mundo nos lo ha desaconsejado pero sí no lo intento sería una espina clavada que tendría que sacar algún día así que ya contamos con mañana empujar la bici mucho tiempo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Etapa 10. Mombuey - Lubian (67km): Padornelo Extrem, al límite de las alforjas

Hoy ha sido un día muy completo en el que hemos afrontado todo tipo de terrenos y situaciones.

Comenzamos a pedalear con los primeros rayos de sol. La mañana era sorprendentemente gélida y mi termómetro marcaba poco más de 3 grados (sí, fijaros en la foto que no pone 34 sino que hay un punto decimal en medio con lo que queda en 3.4). Además después de la primera bajada con el viento helado llegó a marcar sólo 2 grados. Con esta temperatura por primera vez íbamos deseando que fuera todo subidas pues era la única forma de entrar algo en calor.

Como siempre nos lanzamos al camino pero primero las obras de una autopista y luego la forma que tienen de "arreglar" el camino nos hicieron salir a carretera unos km.

Y es que entre Mombuey y Puebla no se sí los proyectos son para arreglar el camino o para hacer la vida imposible al peregrino. No puedo entender como para arreglar el camino escogieron echar camiones y camiones de piedras similares a cantos rodados de río. Este suelo hace que un peregrino pueda fácilmente pisar mal y hacerse un esguince. Y ya en bici os podeis imaginar: cada metro avanzado era un suplicio o bien fruto de empujar la bici.

Hasta Puebla el camino discurre alternando tierra con carretera e incluso bosques en los que no es difícil perderse por la escasa señalización. En Puebla hicimos una parada en él super para comprar el segundo desayuno y algo para la comida y visitamos el imponente castillo (ver foto). Esto último nos lo pensamos dos veces ya que había que subir un bien trecho pero no podíamos decir que estuvimos aquí y no al menos no subimos a verlo por fuera.

Salimos de Puebla con el puerto del Padornelo en mente. La señalización sigue siendo escasa y tuvimos que consultar el Gps en más de una ocasión para no saltarnos ningún trozo de sendero. Merece la pena ir pendiente pues aquí ya comienza a ser paisaje más "gallego" con bellas corredoiras en medio de frondosos bosques de carballos. Cuando uno vuelve a ver estos parajes comprende porque el turismo rural en él norte es tan atractivo para la gente del sur de España.

La subida al Padornelo tiene dos fases muy distintas. Una primera parte de subida bastante técnica por corredoira en la que dejaremos buena parte de nuestras fuerzas para poder hacerla sin poner pie en tierra. En esta parte no ganaremos mucha altura pues también tiene trozos de bajadas igualmente técnicas. La segunda parte se realiza por una antigua carretera de la que sólo quedan algunos trozos de asfalto habiendose transformado casi en una pista por efecto de la erosión. Aquí ya es ascensión continua que no sería dura si no vinieramos desgastados de la primera parte. En resumen, un puerto fácil si se sube por carretera pero con algo de dificultad si se hace por camino.

Cuando comenzamos a bajar hacia Lubian pensábamos que lo que quedaba era un mero trámite por asfalto pero nada más lejos de la realidad pues quedaba lo mejor del día. Tras unos km de bajada por carretera hay que tomar un desvio a la derecha para ir a Lubian. Aquí hay que ir con suma atención pues a unos 500 metros hay un desvio a la izquierda señalizado con un pequeño cartel con una flecha que nos aparta de la carretera. Aquí nos adentrarmos en probablemente el sendero más tecnico que nos encontremos en todo el camino y que puso a prueba nuestra pericia en btt y la resistencia de nuestra bicicleta. Son unos 6 km de bajada alternada con trozos de subida por rocas que descargaron toda nuestra adrenalina de forma que el cansancio desapareció por completo.

En definitiva, está fue una etapa que hace disfrutar a quién le gusta de verdad ja bicicleta de montaña y que hará sufrir a la gente acostumbrada a rodar por asfalto.


Etapa 9. Zamora - Mombuey (107km): Un largo y completo día en el camino

Hoy ha sido uno de esos días en que te dejas llevar por el camino y a cambio todo parece sonreírte.

Salimos del albergue de Zamora temprano. Aquel tengo que hacer un breve inciso para volver a decir que el albergue es de 9 y un 10 para las dos hospitaleras que lo regentan que intentan hacerte la vida más agradable tan lejos de tu hogar.

Tras pocos km de camino hasta Zamora decidimos que no era apto para bicigrinos. Mucha grava que hacia un infierno avanzar cada metro y peligroso cada céntimo de bajada. Por ello decidimos ir por carretera hasta Tábara.

Sinceramente creo que sí haces el camino con bici merece la pena coger un bus en Salamanca que te lleve a Tábara. Si la administración de Zamora no cuida el camino será que no quiere bicigrinos en sus calles.

Tras completar los 45km de carretera lo más rápidamente posible llegamos a Tábara a las 11 de la mañana. Decidimos entonces ir por camino y no nos equivocamos: 60km de caminos y pistas perfectamente ciclables hasta Mombuey que recorrimos cómodamente ya que no hubo ninguna pendiente excesivamente inclinada. El paisaje ya empieza a ser mucho más verde, más variado, por senderos en vez de pistas. En otras palabras, un paisaje más "gallego".

En Monbuey el albergue es muy antiguo y merece la pena al menús verlo. En el albergue nos encontramos con un Sevillano y un Alicantino que van andando con los que cenamos y fuimos a tomar algo después por los escasos locales del pueblo. Como el albergue es para nosotros terminamos acostandonos a la una y pico. Mañana será un día duro y habremos dormido poco pero el camino no son sólo km sino relacionarse con la gente que en él hay así que lo doy por bien empleado.

Ulteria ét suseia

sábado, 25 de septiembre de 2010

Etapa 8: Salamanca - Zamora (75km): Una etapa olvidable

Hoy seré breve por dos motivos: el primero es que la etapa ha sido la más aburrida y fea de las que he hecho en los tres caminos. La segunda razón y más importante es que me estoy muriendo de sueño.

Como decía la etapa ha sido sumamente aburrida. El "progreso" ha destrozado este trozo encauzando el camino por la vía de servicio de la autovía durante los primeros 15 o 20 km. Luego es peor porque hay que ir directamente por la vieja nacional.

Al llegar al Cubo de la tierra del vino mejora algo pues discurre por pistas entre tierras labradas. El problema es que el suelo es sumamente arenoso obligandonos incluso a empujar la bici en algunos tramos.

El resto de "la comunidad del triángulo" prefirieron no ser tan ortodoxos y no abandonaron la carretera en ningún momento con lo que hoy recurrieron 124km durmiendo ahora mismo en Tábara.

Como nota positiva de la jornada la propia Zamora y su albergue de peregrinos. Una ciudad con un bello casco histórico y un albergue nuevo y moderno (el mejor en el que he dormido)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Etapa 7. Calzada de Béjar - Salamanca (72km):

Aunque se preveía una etapa dura por la guapa de bicigrino.com pero que finalmente resultó casi de descanso ya que la hicimos en plan relax.

Hoy el grupo se dividió en dos y los más competitivos se adelantaron mientras que Alberto, Antonio y yo fuimos a un ritmo cómodo y asequible para cualquiera.

La etapa consta de una parte inicial bastante mala de rodar pues está hecha a base de grava. Recomiendo ir hasta Fuenterobles por carretera para evitarla. Tras este pueblo viene una parte de pistas y caminos con múltiples vallas para abrir y cerrar.

El punto distintivo de ja etapa es el pico de la Dueña. Justo antes de afrontarlo hay un indicación que manda a las bicicletas por una alternativa. Evidentemente a nosotros está indicación nos motiva todavía más a ir por la parte no recomendada. Esta vez no nos equivocamos y disfrutamos de una subida divertida y técnica y una bajada que compensó el esfuerzo de la subida. Aquí una advertencia aunque el pico no es largo, engaña, y cuando crees que ya estás en la cumbre aparecen los metros más "divertidos".

Tras la bajada muchos km por carretera o paralelos a ella a escasos metros hasta el pueblo San Pedro de los Rozados. A partir de ahí y hasta Salamanca pistas fáciles sin mucho que destacar salvo la colina desde la que se divisa por primera vez la ciudad en la que merece la pena parar para hacerse una foto .

De Salamanca podría estar escribiendo horas pues es una ciudad preciosa a ja que he prometido volver con más tiempo.

Por hoy nada más salvo agradeceros a todos el apoyo y en especial a mi amigo Marcos Paredes pues su blog me está haciendo las veces de guía

Etapa 6.Carcaboso - Calzada de Béjar (62km): La comunidad del triángulo

Hoy fue la etapa cumbre en la que pasamos el puerto de Béjar (ver foto) pero sin embargo he preferido destacar en el titular de este post como otro hecho que me está encantando de este camino: el espíritu de compañerismo que estoy encontrando.

Precisamente en ese espíritu he basado el título. En estos momentos estamos formando un grupo estable dos catalanes, día andaluces y difícil gallegos lo que geográficamente da un triángulo que cubre la península. La intención es cubrir el resto del camino juntos y compartir la experiencia.

En lo que se refiere a la etapa en sí evidentemente está marcada por la subida al puerto de Béjar. Aunque es un puerto duro nada tiene que ver con otros míticos como el Cebreiro y no debe de suponer ningún sufrimiento para un bicigrino experimentado. Quizás lo más duro es un trozo de ascensión por una pseudo-calzada romana pero que dispone de una alternativa por asfalto por sí vamos muy cansados. Otro punto duro es la subida final hasta el pueblo de Calzada de Béjar que se hace pie una cuesta de piedras sueltas casi imposible de superar con una bici con alforjas y unas piernas que acaban de remontar el puerto de Béjar.
El albergue del pueblo de Calzada de Béjar es agradable y con encanto. Sirven cenas caseras por 8€ qudad merecen la pena. El resto del pueblo son sólo cuatro casas y un bar y ni siquiera tienen una tienda de alimentación.

Lo mejor del día fue el arco de Caparra (ver foto). El arco en sí ya impresiona pero los restos de casas y termas romanas que descubrieron al lado hacen de este lugar algo digno que ver.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Etapa 5. Cáceres - Carcaboso (83km): El placer de ser bicigrino

Hoy ha sido uno de esos días en que doy por bueno pasar sus vacaciones levantándose a las 7 de la mañana tras dormir entre ronquidos para pedalear durante 8 horas. Dicho así parece raro y no espero que nadie que no lo haya probado lo comprenda.

En este camino estoy viviendo un espíritu peregrino que echaba en falta. En los otros caminos los peregrinos que van caminando suelen coincidir en los albergues durante varias jornadas seguidas o incluso forman improvisados y heterogéneos grupos para caminar juntos. En el francés y en el primitivo había muy pocos bicigrinos y además había pueblos cada pocos km para parar. Eso hizo que cada día viéramos gente distinta y no llegaramos a entablar amistad con nadie en especial. La vía de la plata es muy distinta. Las largas distancias entre poblaciones hacen que sea un camino hostil para los caminantes y que la bicicleta sea el medio ideal para recorrerlo. Sí en el francés veía un bicigrino por cada 20 peregrinos aquí la proporción se invierte. Hoy por ejemplo somos 17 en el albergue y sólo uno ha venido a pie.

Siguiendo con el tema del espíritu de grupo en Sevilla empezamos Alberto y yo pero a mitad de camino ya nos juntamos con Javi y sí cuñado que son de cerca de Sevilla. La segunda etapa la hicimos con Javi ya que su cuñado tuvo un problema familiar. La tercera perdimos a Javi pero sumamos a Ándoni de Girona y José Manuel y Antonio de Cádiz. La etapa de hoy ya la hicimos los 5 y hemos sumado a Luis de Barcelona con lo que mañana atacaremos el puerto de Béjar un pequeño pelotón de 6 bicigrinos.

En cuanto a la etapa en sí ha sido una gozada. A partir del Casar de Cáceres no pasamos por ningún pueblo ni carretera asfaltada (excepto para cruzar el Tajo) hasta Galisteo, 52km después. Fueron pistas rápidas con trozos técnicos y paisajes variados (desde llanuras de hierba seca hasta pinares). Como cumbre de la jornada el puerto de Castaños. Realmente ni siquiera le llamaría "puerto" sino más bien un cortafuegos casi vertical que obliga a empujar la bici como puedas durante 300 metros.

Hoy hacemos noche en Carcaboso en un pequeño albergue privado regentado por una persona mayor que nos trata como a unos niños. Es un sitio agradable y aunque no es ninguna maravilla es mucho mejor que el de Mérida y el de Aljucén.

Hoy no escribo más pues mañana toca el durísimo puerto de Béjar y hay ríe descansar. Os dejo un par de fotos: una empujando las bicis por el puerto de lía Castaños y otra de Andoni llevando un queso "torta del casar" del que dimos cuenta en uno de los descansos del recorrido

martes, 21 de septiembre de 2010

Etapa 4. Aljucén - Cáceres (60km): El calvario... de los pinchazos

Hoy se presentaba una etapa casi relax y así lo hubiera sido sin percances mecánicos.

El camino transcurre principalmente por pistas que alternan bajadas suaves con subidas asequibles habiendo zonas muy rápidas y otras más técnicas. En general una etapa muy divertida para disfrutar antes de las duras de verdad.

El problema es que para mi no fue tanto disfrutar. El día anterior había rajado la cámara antipinchazos trasera de un llantazo y le puse una normal que llevaba de repuesto.

Hoy mi particular calvario ya comenzó en la salida al ver que tenía la bici pinchada. Desayunamos y je puse una cámara antipinchazos que me dio Alberto. El problema fue que era de válvula fina y al sacar la bomba tras inflarla la válvula se rompió. Entonces tuve que ponerle una normal que me dejó Ándoni (un catalán que ya que viaja sólo nos acompañó esta etapa). Eso sólo fue el principio pues en los 60km de la etapa pinché otras 2 veces.

En Cáceres nos alojamos en el albergue juvenil en la avenida de la universidad. Nos habían dicho que estaba bien pero la verdad es que no encaja nada con la idea de un albergue. Son habitaciones de 4 personas con baño completo, tele y aire acondicionado. Hasta ahí bien. Lo malo es que no hay lavadora, ni pilón, ni tendedero ni un triste microondas para calentar algo de comer. Son 14€ por persona (52€ la habitación). Judgad vosotros sí es una buena opción o no para un peregrino.

Hoy también conocimos uno de esos personajes que hacen grande el camino: un leones que por una promesa está haciendo el camino francés, la vía de la plata y el del norte ¡ENCADENADOS!!!! Llegó a Finisterre tras el francés y directamente cogió varios autobuses que lo dejaron en Sevilla para comenzar la vía. Impresionante.

Mañana empiezan las etapas duras de verdad y donde el camino se mostrará en todo

Etapa 3. Zafra - Aljucén (80+10km): El camino es improvisar

Hoy lo teníamos todo planeado. Salimos temprano de Zafra, sobre las 8. Unas pequeñas cuestas para entrar en calor en un día que amenazaba lluvia y luego agradables senderos durante los primeros 20km.

En el km 20 dejamos atrás un pueblo para comenzar ja recta más larga que he visto. Fueron 30km en línea recta atravesando viñedos y olivares. Sí para un bicigrino es una etapa aburrida para un peregrino es una dura prueba mental.

De esta forma llegamos a Mérida sobre la una tras haber cubierto los 64km en poco más de 3.5 horas dando una media de 17.5km/h. Allí nos cayó un chaparrón impresionante. Sólo fueron 15 minutos de lluvia pero dejó la mitad de las calles encharcadas.

Buscamos el albergue y lo encontramos al lado del río. Una casa vieja con aspecto bastante descuidado y con pinta de tener humedad. Estaba totalmente cerrada y tras tocar varias veces en la puerta ya nos íbamos a ir cuando nos abrió un tío con aspecto muy extraño. Rápidamente nos dijo que el albergue no abría hasta las 15.30 y que no nos podíamos quedar porque él se iba a comer. Le pedimos sí podíamos dejar las alforjas para visitar más cómodos la ciudad y accedió aunque metiendonos prisa. La impresión que nos dio el interior del albergue fue tan mala como la exterior y la del "hospitalero".

Estuvimos visitando Mérida y comimos en un bar cercano al albergue. Durante la comida ya estuvimos comentando sí irnos de ese albergue pero las ganas de siesta pesaron más que la primera impresión.

Volvimos al albergue y la segunda impresión confirmó la primera. Dudabamos sí quedarnos pero la gota que colmó el vaso fue cuando el hospitalero dijo que teníamos escritos nuestros nombres en el libro de registro y no bis podíamos marchar. En ese momento en el que decidimos no quedarnos allí y tachamos nuestros nombres.

Estábamos montando las alforjas cuando llegaron tres bicigrinos con los que habíamos estado en Almadén y Zafra. Les dijimos que nos íbamos por el albergue y por el trato pero dijeron ríe seguro ríe no era para tanto y entraron en el albergue. Antes de que terminaramos de montar todo salieron y dijeron que se venían con nosotros. A uno le habían dicho que en el siguiente pueblo había baños termales y decidimos ir hasta allí.

Fueron 17km mitad carrera, mitad camino bastante llevaderos los que nos trajeron hasta Aljucén. Desgraciadamente los baños están cerrados por vacaciones con lo que podíamos quedarnos el un minúsculo albergue (proporcional al pueblo) o seguir al siguiente (que no teníamos seguridad que fuera mejor). Uno de los bicigrinos, Alberto y yo decidimos quedarnos y tener el resto de la tarde para "reflexionar" ya que el pueblo en si está muerto.

Está etapa la habíamos planificado como pocos km y visita a Mérida pero ha sido un día con un desenlace inesperado. Posiblemente no haya sido la mejor manera de aprovechar la tarde pero el camino es improvisar y aprender a disfrutar cada instante y cada vuelta del destino. Por ello doy por bien empleado este día ya que me ha dado una anécdota más israelitas contar del camino.

Ulteria ét suseia

domingo, 19 de septiembre de 2010

Etapa 2. Almadén de la Plata - Zafra (81km): Distancia perfecta

Supongo que es difícil prever lo dura que va a ser una etapa leyendo guías. Nosotros traemos la de bicigrino.com y decía que eran 1200m de desnivel por 1090 de ayer.

Hoy la etapa fue la justa en esfuerzo, terminamos cansados pero sin sufrir.

La primera parte desde Almadén discurre por caminos que atraviesan fincas con lo que es constante tener que parar para abrir una valla cada 10 minutos. Por lo demás es un camino ondulado bastante cómodo y entretenido por los paisajes y por los cerdos de pata negra que abundan en las fincas (uno se imagina como deben de estar esos jamones y empieza a salivar).

Como único punto físicamente duro podemos resaltar la llegada a Monesterio que hicimos por carretera ya que el camino iba paralelo a ella y no era apto para bicis: muy estrecho y con barranco de un par de metros a la izquierda.

Los últimos 20km son por pistas llanas sin más aliciente que ingeniarselas para vadear un par de ríachuelos sin mojar los pies.

El albergue de Zafra es muy bueno y con una hospitalera muy amable.Son 12€ pero con desayuno, habitaciones de 4 camas con ducha y una cocina totalmente equipada.

Hoy se preveía que fuera un día duro pero sin embargo hemos tenido tiempo para descansar y lavar toda la ropa. Mañana por el contrario se presenta una etapa fácil pero las previsiones de lluvia pueden dificultarla bastante. De todas formas el camino es impredecible y sólo ak final de la etapa sabremos si es dura o no.

Ulteria et suseia