viernes, 17 de septiembre de 2010

Etapa 0:Aeropuerto - Hotel

Seré breve porque son las 3 de la mañana y estoy rendido. Llegamos con retraso pero al menos las bicis estaban perfectas. La pista que hay paralela a la autopista es perfectamente ciclable y nos trajo al hotel sin problemas. El hotel San Pablo está muy bien y doy por buenos los 60€ (desayuno incluido).

Mañana primera etapa. La afrontamos sin una meta clara, según nos encontremos allí llegaremos

Empaquetando la bici para el avión.....

Os quiero dar unos consejos para llevar la bici en el avión. El primero es sencillo pero también el más importante: no se os ocurra llevar la bici en el avión.

Si a pesar de mi consejo inicial estáis tan locos como nosotros y os arriesgáis a hacerlo os comento.

  1. La compañía (Vueling en este caso) no puso ninguna objección para ello. Simplemente cobró unos 50€ por bicicleta. Es más o menos lo que hubiera cobrado una empresa de transporte pero aquí tenemos la ventaja que tendremos la bici en cuanto lleguemos al destino (pensándolo ahora no se si es bueno o malo).
  2. Hay que empaquetar la bici en una bolsa o caja especial. Nosotros optamos por lo segundo y fuimos a la tienda de bicicletas donde mi amigo compró la suya para que nos diera dos. El resultado es que mi Gary Fisher va disfrazada de Specialized, 8-))
  3. Los empleados de los aeropuertos tienen la fama de jugar al fútbol con los equipajes. Bien, con estos no creo que lo hagan porque son demasiado grandes pero igual los usan de palos en las porterías o como camillas para los lesionados. Por eso hay que acorazar todo lo que se pueda la bici.
 Los pasos fundamentales para empacar la bici fueron:
  1. Quitar rueda delantera. La trasera va montada ya que la caja está así diseñada. 
  2. Quitar pedales porque sino no da el ancho necesario
  3. Quitar manillar pero dejando la potencia para que no se mueva la horquilla.
  4. Por precaución desmonté el cambio y lo puse atado con cinta de embalaje al cuadro de forma que no pueda doblarse por ningún golpe
  5. Las ruedas con presión muy baja. Por una parte porque cabe mejor la bici y por otra porque hay el dicho que pueden reventar si se produce una pérdida de presión en el compartimento de equipajes. Sinceramente creo que esto es un mito pues entonces deberían estallar también los desodorantes y otros aerosoles que la gente llevase en los equipajes.
Bueno, pues ya estamos a pocas horas de partir y de comenzar la aventura. La etapa cero será hoy desde el aeropuerto hasta el hotel. Son sólo 4km pero los haremos sobre la 1 o 2 de la mañana por una pista de servicio de la autopista. No se, como vea un taxi donde quepan las bicis creo que me voy a dejar los 30€ que cuesta la carrera hasta el hotel.

El siguiente post desde Sevilla (espero).

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Mi compañera de viaje

Como comentaba en mi anterior post este año me aventuro en mi viaje más largo con mi bicicleta doble, una Gary Fisher. La verdad es que a menos de 48 horas de comenzar el viaje aún pienso que es toda una temeridad meterse 1000km con alforjas en una bicicleta doble. Va a ser toda una prueba de resistencia para mi montura.

En las dobles uno de los puntos más frecuentes de fallo son los portabultos. Ya que todo el basculante trasero sube y baja con los baches no es posible enganchar el transportín a él y tiene que ir todo el peso suspendido de la tija del sillín. Tras km de baches lo más probable es que termine cediendo por la soldadura que es el punto de máximo esfuerzo de la estructura. Para solventarlo mi padre me ha hecho un refuerzo. Consiste en una abrazadera al cuadro con dos tirantes de aluminio en diagonal al transportín. De esta forma el peso se reparte entre la tija y el cuadro.

Creo que con este invento al menos me podré despreocupar de los problemas del portabultos aunque con mi historial de averías sólo me queda encomendarme a la magia del camino para confiar en que todo aguante 15 dias de dura marcha.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Dicen que el peregrino en el camino francés se bautiza y en la vía de la plata se confirma

Pues si, este año toca confirmación: 1000km y 13.000m de desnivel acumulado. Las cifras asustan por si mismas. Dos semanas de viaje en la que en más de una ocasión nos arrepentiremos de haber comenzado esta aventura.

Como siempre que faltan pocos días para un gran reto se entremezclan los sentimientos de nerviosismo, impaciencia y en cierto modo arrempentimiento. Espero que una vez más cuando comencemos a rodar toda este conflicto de sensaciones se disipe para dar paso al espiritu del camino que este año necesito especialmente.

Este año mi compañero de aventuras es Alberto, uno de los habituales en mis salidas en bici. Para mi desgracia su fondo físico supera ampliamente el mío y al igual que el año pasado será duro seguirle el ritmo. Al menos ya nos conocemos y se que me suele esperar, je, je. Otra compañera de viaje que cambia es mi fiel decatlhon que este año sustituyo por mi Gary Fisher. Tras ver como Jose, mi compañero en el camino primitivo, no tuvo ningún problema con las alforjas en su bicicleta doble me he decidido a llevar la mía. Espero que mi Gary no me decepcione y se contagie de la fuerza del camino dejando atrás la mala suerte de averías que siempre la ha acompañado.

Faltan 4 dias. Este viernes comenzaremos nuestra aventura por todo lo alto: en avión. Teniendo en cuenta como tratan los equipajes en los aviones nuestra primera prueba a superar será conseguir que la bicicleta llegue entera a Sevilla. La segunda prueba también será atípica y constituirá la etapa cero de nuestro viaje: será llegar del aeropuerto al hotel a la una y media de la mañana. Son 10km por carretera pero sólo 4km por pista de tierra. Va a ser una forma divertida de comenzar....

Iré comentando estos días las modificaciones que hemos hecho mi padre y yo en la bicicleta para adaptarle el portabultos y los demás preparativos del viaje como el equipaje o la estrategia para empaquetar la bici para el maltrato del avión.

Un año más cierro este primer post de la forma tradicional: ULTREIA ET SUSEIA

domingo, 15 de agosto de 2010

Santiago-Finisterre-Santiago, 190km en dos días. Reto conseguido

Este fin de semana no ha sido precisamente de estar tirado en la playa. Un pequeño reto personal nos esperaba: Hacer el camino a Finisterre desde Santiago ida y vuelta en el fin de semana.


Comenzamos levantándonos muy pronto el sábado para coger el tren de las 7:50. Aquí tuvimosel primer problema pues los trenes tienen la increible capacidad de tres bicicletas, una ya iba ocupada y nosotros éramos cuatro. Tras hablar con el maquinista nos dejó subir las dos restantes y acomodarlas en una esquina de tal forma que no estorbaran demasiado.


Comenzamos nuestra andadura a las 9:00h desde la plaza del Obradoiro. La salida de Santiago es bajada y muy divertida. Por el momento íbamos con mucho cuidado pues nunca habíamos llevado alforjas con el portabultos de tija y dudábamos de si aguantaría. Evidentemente en cuanto uno se envenena con una bajada betetera ya se olvida del portabultos y terminamos bajando como si no llevásemos peso. Afortunadamente aguantaron bien. 


El camino hasta Finiterre en general es bastante divertido componiéndose de aproximadamente un 40% de tierra y el resto asfalto. Las partes más atractivas en lo que a bici se refiere es la salida de Santiago, el trozo después de Negreira y la llegada a Corcubión.


Llegamos a Finisterre sobre las 18:30h relativamente frescos. Durante el camino hicimos múltiples paradas para comer barritas, geles y sandwiches. No hicimos ninguna comida fuerte sino que paramos cada 1:30h o 2h a comer algo rápido normalmente acompañado de una coca-cola bien fría del bar de turno. La verdad es que funcionó muy bien y en ningún momento nos dió la temida "pájara" ni tampoco nos notamos pesados por la digestión.


El camino de vuelta al día siguiente no fue tan "fácil". El cansancio del día anterior se hizo notar sobre todo porque dormimos muy mal en el albergue al estar lleno y nosotros no acostumbrados. Para complicar más la cosa nos dimos cuenta que es dificilísimo seguir las conchas en el sentido contrario al que están pensadas pues en la mayoría de las bifurcaciones no sabes cual escoger. Eso hizo que nos equivocásemos de camino 5 o 6 veces lo que resultó en unos 10km más de recorrido y mucho cansancio mental. Tanto que de Negreira a Santiago ya decidimos volver por carretera. En total 98km en 9:30h de bici.


Resultado del fin de semana: piernas agotadas, manos doloridas de agarrar el manillar, el culo del sillín ya os lo podéis imaginar y cara y brazos bastante quemados del sol pues se nos olvidó la protección solar. A pesar de ello mereció la pena pues la ruta es muy bonita y estar en el camino hace que uno sienta en su interior el espíritu del peregrino lo que da una cierta sensación de paz y de encontrarse a gusto consigo mismo. 


Este fin de semana ha valido de ensayo general para mi próximo reto en dos ruedas que a los que no lo sepáis ya os lo contaré en mi próximo post.

domingo, 25 de julio de 2010

Para el tercer día ruta light pero bellísima

Tras dos días por las montañas de Somiedo cogimos el coche en dirección Oviedo para hacer la famosa Senda del Oso (para más información buscarlo en google que hay entradas de sobra). Conocíamos que era muy fácil y muy bella pero no sabíamos hasta que punto las dos cosas.

Es un trazado de unos 22km totalmente asfaltado por un cañón por el que discurre un río. Todo el recorrido está plagado de túneles excavados en la roca de las imponentes paredes verticales de ambos lados. Es idóneo para realizar con la familia ya que hay diversos puntos en los que podremos alquilar una bicicleta por un razonable precio de 9€. Eso si, no aconsejo hacerlo un fin de semana porque debe de ser imposible circular por él con tanta gente.

Para finalizar nuestro periplo asturiano nos dimos un homenaje en Gijón a base de buena sidra y una abundante cena en la sidrería Terra Astur que a pesar de no ser un sitio especialmente barato recomiendo por su carta y decoración.

miércoles, 21 de julio de 2010

Im-presionante

Hoy no encuentro palabras para describir la ruta de hoy así que he recurrido a las palabras de ese sabio torero para abrir ese post.

Y es que sólo por la ruta de hoy ha merecido la pena el viaje. Ha sido completisima y ha tenido de todo. La he sacado de wikiloc


http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=978110

Comenzamos con un largo ascenso por carretera hasta el puerto de Somiedo a 1480m. Fueron 12km y 700m de desnivel desde nuestro hotel. Tras ello cogimos camino para remontar otros 300m haciendo cima en 1800m. Durante nuestra ascensión sólo los constantes rebaños de ovejas y vacas nos hicieron compañía. Allí nos encontramos en medio de la nada a km de la civilización y en el típico paisaje de picos de Europa rodeados de montañas peladas. Uno se siente muy pequeño e indefenso en estos sitios.

Tras recorrer un par de km empujando la bici por suelos de piedras donde era imposible rodar llegamos a la ansiada bajada que desde luego no defraudó. Fueron unos 15km de bajada vertiginosa por caminos, corredoiras y trialeras. Había hecho una similar en el camino primitivo cerca de A Fonsagrada pero esa no pude disfrutar al ir con las alforjas. 



Conclusión: Una ruta magnífica que recomiendo a todos los amantes de la bicicleta de montaña