Hoy fue la etapa cumbre en la que pasamos el puerto de Béjar (ver foto) pero sin embargo he preferido destacar en el titular de este post como otro hecho que me está encantando de este camino: el espíritu de compañerismo que estoy encontrando.
Precisamente en ese espíritu he basado el título. En estos momentos estamos formando un grupo estable dos catalanes, día andaluces y difícil gallegos lo que geográficamente da un triángulo que cubre la península. La intención es cubrir el resto del camino juntos y compartir la experiencia.
En lo que se refiere a la etapa en sí evidentemente está marcada por la subida al puerto de Béjar. Aunque es un puerto duro nada tiene que ver con otros míticos como el Cebreiro y no debe de suponer ningún sufrimiento para un bicigrino experimentado. Quizás lo más duro es un trozo de ascensión por una pseudo-calzada romana pero que dispone de una alternativa por asfalto por sí vamos muy cansados. Otro punto duro es la subida final hasta el pueblo de Calzada de Béjar que se hace pie una cuesta de piedras sueltas casi imposible de superar con una bici con alforjas y unas piernas que acaban de remontar el puerto de Béjar.
El albergue del pueblo de Calzada de Béjar es agradable y con encanto. Sirven cenas caseras por 8 qudad merecen la pena. El resto del pueblo son sólo cuatro casas y un bar y ni siquiera tienen una tienda de alimentación.
Lo mejor del día fue el arco de Caparra (ver foto). El arco en sí ya impresiona pero los restos de casas y termas romanas que descubrieron al lado hacen de este lugar algo digno que ver.
Historias de bicicleta y btt nocturno y diurno así como las
crónicas de los viajes realizados
(camino de santiago francés, primitivo, via de la plata, etc).
viernes, 24 de septiembre de 2010
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Etapa 5. Cáceres - Carcaboso (83km): El placer de ser bicigrino
Hoy ha sido uno de esos días en que doy por bueno pasar sus vacaciones levantándose a las 7 de la mañana tras dormir entre ronquidos para pedalear durante 8 horas. Dicho así parece raro y no espero que nadie que no lo haya probado lo comprenda.
En este camino estoy viviendo un espíritu peregrino que echaba en falta. En los otros caminos los peregrinos que van caminando suelen coincidir en los albergues durante varias jornadas seguidas o incluso forman improvisados y heterogéneos grupos para caminar juntos. En el francés y en el primitivo había muy pocos bicigrinos y además había pueblos cada pocos km para parar. Eso hizo que cada día viéramos gente distinta y no llegaramos a entablar amistad con nadie en especial. La vía de la plata es muy distinta. Las largas distancias entre poblaciones hacen que sea un camino hostil para los caminantes y que la bicicleta sea el medio ideal para recorrerlo. Sí en el francés veía un bicigrino por cada 20 peregrinos aquí la proporción se invierte. Hoy por ejemplo somos 17 en el albergue y sólo uno ha venido a pie.
Siguiendo con el tema del espíritu de grupo en Sevilla empezamos Alberto y yo pero a mitad de camino ya nos juntamos con Javi y sí cuñado que son de cerca de Sevilla. La segunda etapa la hicimos con Javi ya que su cuñado tuvo un problema familiar. La tercera perdimos a Javi pero sumamos a Ándoni de Girona y José Manuel y Antonio de Cádiz. La etapa de hoy ya la hicimos los 5 y hemos sumado a Luis de Barcelona con lo que mañana atacaremos el puerto de Béjar un pequeño pelotón de 6 bicigrinos.
En cuanto a la etapa en sí ha sido una gozada. A partir del Casar de Cáceres no pasamos por ningún pueblo ni carretera asfaltada (excepto para cruzar el Tajo) hasta Galisteo, 52km después. Fueron pistas rápidas con trozos técnicos y paisajes variados (desde llanuras de hierba seca hasta pinares). Como cumbre de la jornada el puerto de Castaños. Realmente ni siquiera le llamaría "puerto" sino más bien un cortafuegos casi vertical que obliga a empujar la bici como puedas durante 300 metros.
Hoy hacemos noche en Carcaboso en un pequeño albergue privado regentado por una persona mayor que nos trata como a unos niños. Es un sitio agradable y aunque no es ninguna maravilla es mucho mejor que el de Mérida y el de Aljucén.
Hoy no escribo más pues mañana toca el durísimo puerto de Béjar y hay ríe descansar. Os dejo un par de fotos: una empujando las bicis por el puerto de lía Castaños y otra de Andoni llevando un queso "torta del casar" del que dimos cuenta en uno de los descansos del recorrido
En este camino estoy viviendo un espíritu peregrino que echaba en falta. En los otros caminos los peregrinos que van caminando suelen coincidir en los albergues durante varias jornadas seguidas o incluso forman improvisados y heterogéneos grupos para caminar juntos. En el francés y en el primitivo había muy pocos bicigrinos y además había pueblos cada pocos km para parar. Eso hizo que cada día viéramos gente distinta y no llegaramos a entablar amistad con nadie en especial. La vía de la plata es muy distinta. Las largas distancias entre poblaciones hacen que sea un camino hostil para los caminantes y que la bicicleta sea el medio ideal para recorrerlo. Sí en el francés veía un bicigrino por cada 20 peregrinos aquí la proporción se invierte. Hoy por ejemplo somos 17 en el albergue y sólo uno ha venido a pie.
Siguiendo con el tema del espíritu de grupo en Sevilla empezamos Alberto y yo pero a mitad de camino ya nos juntamos con Javi y sí cuñado que son de cerca de Sevilla. La segunda etapa la hicimos con Javi ya que su cuñado tuvo un problema familiar. La tercera perdimos a Javi pero sumamos a Ándoni de Girona y José Manuel y Antonio de Cádiz. La etapa de hoy ya la hicimos los 5 y hemos sumado a Luis de Barcelona con lo que mañana atacaremos el puerto de Béjar un pequeño pelotón de 6 bicigrinos.
En cuanto a la etapa en sí ha sido una gozada. A partir del Casar de Cáceres no pasamos por ningún pueblo ni carretera asfaltada (excepto para cruzar el Tajo) hasta Galisteo, 52km después. Fueron pistas rápidas con trozos técnicos y paisajes variados (desde llanuras de hierba seca hasta pinares). Como cumbre de la jornada el puerto de Castaños. Realmente ni siquiera le llamaría "puerto" sino más bien un cortafuegos casi vertical que obliga a empujar la bici como puedas durante 300 metros.
Hoy hacemos noche en Carcaboso en un pequeño albergue privado regentado por una persona mayor que nos trata como a unos niños. Es un sitio agradable y aunque no es ninguna maravilla es mucho mejor que el de Mérida y el de Aljucén.
Hoy no escribo más pues mañana toca el durísimo puerto de Béjar y hay ríe descansar. Os dejo un par de fotos: una empujando las bicis por el puerto de lía Castaños y otra de Andoni llevando un queso "torta del casar" del que dimos cuenta en uno de los descansos del recorrido
martes, 21 de septiembre de 2010
Etapa 4. Aljucén - Cáceres (60km): El calvario... de los pinchazos
Hoy se presentaba una etapa casi relax y así lo hubiera sido sin percances mecánicos.
El camino transcurre principalmente por pistas que alternan bajadas suaves con subidas asequibles habiendo zonas muy rápidas y otras más técnicas. En general una etapa muy divertida para disfrutar antes de las duras de verdad.
El problema es que para mi no fue tanto disfrutar. El día anterior había rajado la cámara antipinchazos trasera de un llantazo y le puse una normal que llevaba de repuesto.
Hoy mi particular calvario ya comenzó en la salida al ver que tenía la bici pinchada. Desayunamos y je puse una cámara antipinchazos que me dio Alberto. El problema fue que era de válvula fina y al sacar la bomba tras inflarla la válvula se rompió. Entonces tuve que ponerle una normal que me dejó Ándoni (un catalán que ya que viaja sólo nos acompañó esta etapa). Eso sólo fue el principio pues en los 60km de la etapa pinché otras 2 veces.
En Cáceres nos alojamos en el albergue juvenil en la avenida de la universidad. Nos habían dicho que estaba bien pero la verdad es que no encaja nada con la idea de un albergue. Son habitaciones de 4 personas con baño completo, tele y aire acondicionado. Hasta ahí bien. Lo malo es que no hay lavadora, ni pilón, ni tendedero ni un triste microondas para calentar algo de comer. Son 14 por persona (52 la habitación). Judgad vosotros sí es una buena opción o no para un peregrino.
Hoy también conocimos uno de esos personajes que hacen grande el camino: un leones que por una promesa está haciendo el camino francés, la vía de la plata y el del norte ¡ENCADENADOS!!!! Llegó a Finisterre tras el francés y directamente cogió varios autobuses que lo dejaron en Sevilla para comenzar la vía. Impresionante.
Mañana empiezan las etapas duras de verdad y donde el camino se mostrará en todo
El camino transcurre principalmente por pistas que alternan bajadas suaves con subidas asequibles habiendo zonas muy rápidas y otras más técnicas. En general una etapa muy divertida para disfrutar antes de las duras de verdad.
El problema es que para mi no fue tanto disfrutar. El día anterior había rajado la cámara antipinchazos trasera de un llantazo y le puse una normal que llevaba de repuesto.
Hoy mi particular calvario ya comenzó en la salida al ver que tenía la bici pinchada. Desayunamos y je puse una cámara antipinchazos que me dio Alberto. El problema fue que era de válvula fina y al sacar la bomba tras inflarla la válvula se rompió. Entonces tuve que ponerle una normal que me dejó Ándoni (un catalán que ya que viaja sólo nos acompañó esta etapa). Eso sólo fue el principio pues en los 60km de la etapa pinché otras 2 veces.
En Cáceres nos alojamos en el albergue juvenil en la avenida de la universidad. Nos habían dicho que estaba bien pero la verdad es que no encaja nada con la idea de un albergue. Son habitaciones de 4 personas con baño completo, tele y aire acondicionado. Hasta ahí bien. Lo malo es que no hay lavadora, ni pilón, ni tendedero ni un triste microondas para calentar algo de comer. Son 14 por persona (52 la habitación). Judgad vosotros sí es una buena opción o no para un peregrino.
Hoy también conocimos uno de esos personajes que hacen grande el camino: un leones que por una promesa está haciendo el camino francés, la vía de la plata y el del norte ¡ENCADENADOS!!!! Llegó a Finisterre tras el francés y directamente cogió varios autobuses que lo dejaron en Sevilla para comenzar la vía. Impresionante.
Mañana empiezan las etapas duras de verdad y donde el camino se mostrará en todo
Etapa 3. Zafra - Aljucén (80+10km): El camino es improvisar
Hoy lo teníamos todo planeado. Salimos temprano de Zafra, sobre las 8. Unas pequeñas cuestas para entrar en calor en un día que amenazaba lluvia y luego agradables senderos durante los primeros 20km.
En el km 20 dejamos atrás un pueblo para comenzar ja recta más larga que he visto. Fueron 30km en línea recta atravesando viñedos y olivares. Sí para un bicigrino es una etapa aburrida para un peregrino es una dura prueba mental.
De esta forma llegamos a Mérida sobre la una tras haber cubierto los 64km en poco más de 3.5 horas dando una media de 17.5km/h. Allí nos cayó un chaparrón impresionante. Sólo fueron 15 minutos de lluvia pero dejó la mitad de las calles encharcadas.
Buscamos el albergue y lo encontramos al lado del río. Una casa vieja con aspecto bastante descuidado y con pinta de tener humedad. Estaba totalmente cerrada y tras tocar varias veces en la puerta ya nos íbamos a ir cuando nos abrió un tío con aspecto muy extraño. Rápidamente nos dijo que el albergue no abría hasta las 15.30 y que no nos podíamos quedar porque él se iba a comer. Le pedimos sí podíamos dejar las alforjas para visitar más cómodos la ciudad y accedió aunque metiendonos prisa. La impresión que nos dio el interior del albergue fue tan mala como la exterior y la del "hospitalero".
Estuvimos visitando Mérida y comimos en un bar cercano al albergue. Durante la comida ya estuvimos comentando sí irnos de ese albergue pero las ganas de siesta pesaron más que la primera impresión.
Volvimos al albergue y la segunda impresión confirmó la primera. Dudabamos sí quedarnos pero la gota que colmó el vaso fue cuando el hospitalero dijo que teníamos escritos nuestros nombres en el libro de registro y no bis podíamos marchar. En ese momento en el que decidimos no quedarnos allí y tachamos nuestros nombres.
Estábamos montando las alforjas cuando llegaron tres bicigrinos con los que habíamos estado en Almadén y Zafra. Les dijimos que nos íbamos por el albergue y por el trato pero dijeron ríe seguro ríe no era para tanto y entraron en el albergue. Antes de que terminaramos de montar todo salieron y dijeron que se venían con nosotros. A uno le habían dicho que en el siguiente pueblo había baños termales y decidimos ir hasta allí.
Fueron 17km mitad carrera, mitad camino bastante llevaderos los que nos trajeron hasta Aljucén. Desgraciadamente los baños están cerrados por vacaciones con lo que podíamos quedarnos el un minúsculo albergue (proporcional al pueblo) o seguir al siguiente (que no teníamos seguridad que fuera mejor). Uno de los bicigrinos, Alberto y yo decidimos quedarnos y tener el resto de la tarde para "reflexionar" ya que el pueblo en si está muerto.
Está etapa la habíamos planificado como pocos km y visita a Mérida pero ha sido un día con un desenlace inesperado. Posiblemente no haya sido la mejor manera de aprovechar la tarde pero el camino es improvisar y aprender a disfrutar cada instante y cada vuelta del destino. Por ello doy por bien empleado este día ya que me ha dado una anécdota más israelitas contar del camino.
Ulteria ét suseia
En el km 20 dejamos atrás un pueblo para comenzar ja recta más larga que he visto. Fueron 30km en línea recta atravesando viñedos y olivares. Sí para un bicigrino es una etapa aburrida para un peregrino es una dura prueba mental.
De esta forma llegamos a Mérida sobre la una tras haber cubierto los 64km en poco más de 3.5 horas dando una media de 17.5km/h. Allí nos cayó un chaparrón impresionante. Sólo fueron 15 minutos de lluvia pero dejó la mitad de las calles encharcadas.
Buscamos el albergue y lo encontramos al lado del río. Una casa vieja con aspecto bastante descuidado y con pinta de tener humedad. Estaba totalmente cerrada y tras tocar varias veces en la puerta ya nos íbamos a ir cuando nos abrió un tío con aspecto muy extraño. Rápidamente nos dijo que el albergue no abría hasta las 15.30 y que no nos podíamos quedar porque él se iba a comer. Le pedimos sí podíamos dejar las alforjas para visitar más cómodos la ciudad y accedió aunque metiendonos prisa. La impresión que nos dio el interior del albergue fue tan mala como la exterior y la del "hospitalero".
Estuvimos visitando Mérida y comimos en un bar cercano al albergue. Durante la comida ya estuvimos comentando sí irnos de ese albergue pero las ganas de siesta pesaron más que la primera impresión.
Volvimos al albergue y la segunda impresión confirmó la primera. Dudabamos sí quedarnos pero la gota que colmó el vaso fue cuando el hospitalero dijo que teníamos escritos nuestros nombres en el libro de registro y no bis podíamos marchar. En ese momento en el que decidimos no quedarnos allí y tachamos nuestros nombres.
Estábamos montando las alforjas cuando llegaron tres bicigrinos con los que habíamos estado en Almadén y Zafra. Les dijimos que nos íbamos por el albergue y por el trato pero dijeron ríe seguro ríe no era para tanto y entraron en el albergue. Antes de que terminaramos de montar todo salieron y dijeron que se venían con nosotros. A uno le habían dicho que en el siguiente pueblo había baños termales y decidimos ir hasta allí.
Fueron 17km mitad carrera, mitad camino bastante llevaderos los que nos trajeron hasta Aljucén. Desgraciadamente los baños están cerrados por vacaciones con lo que podíamos quedarnos el un minúsculo albergue (proporcional al pueblo) o seguir al siguiente (que no teníamos seguridad que fuera mejor). Uno de los bicigrinos, Alberto y yo decidimos quedarnos y tener el resto de la tarde para "reflexionar" ya que el pueblo en si está muerto.
Está etapa la habíamos planificado como pocos km y visita a Mérida pero ha sido un día con un desenlace inesperado. Posiblemente no haya sido la mejor manera de aprovechar la tarde pero el camino es improvisar y aprender a disfrutar cada instante y cada vuelta del destino. Por ello doy por bien empleado este día ya que me ha dado una anécdota más israelitas contar del camino.
Ulteria ét suseia
domingo, 19 de septiembre de 2010
Etapa 2. Almadén de la Plata - Zafra (81km): Distancia perfecta
Supongo que es difícil prever lo dura que va a ser una etapa leyendo guías. Nosotros traemos la de bicigrino.com y decía que eran 1200m de desnivel por 1090 de ayer.
Hoy la etapa fue la justa en esfuerzo, terminamos cansados pero sin sufrir.
La primera parte desde Almadén discurre por caminos que atraviesan fincas con lo que es constante tener que parar para abrir una valla cada 10 minutos. Por lo demás es un camino ondulado bastante cómodo y entretenido por los paisajes y por los cerdos de pata negra que abundan en las fincas (uno se imagina como deben de estar esos jamones y empieza a salivar).
Como único punto físicamente duro podemos resaltar la llegada a Monesterio que hicimos por carretera ya que el camino iba paralelo a ella y no era apto para bicis: muy estrecho y con barranco de un par de metros a la izquierda.
Los últimos 20km son por pistas llanas sin más aliciente que ingeniarselas para vadear un par de ríachuelos sin mojar los pies.
El albergue de Zafra es muy bueno y con una hospitalera muy amable.Son 12 pero con desayuno, habitaciones de 4 camas con ducha y una cocina totalmente equipada.
Hoy se preveía que fuera un día duro pero sin embargo hemos tenido tiempo para descansar y lavar toda la ropa. Mañana por el contrario se presenta una etapa fácil pero las previsiones de lluvia pueden dificultarla bastante. De todas formas el camino es impredecible y sólo ak final de la etapa sabremos si es dura o no.
Ulteria et suseia
Hoy la etapa fue la justa en esfuerzo, terminamos cansados pero sin sufrir.
La primera parte desde Almadén discurre por caminos que atraviesan fincas con lo que es constante tener que parar para abrir una valla cada 10 minutos. Por lo demás es un camino ondulado bastante cómodo y entretenido por los paisajes y por los cerdos de pata negra que abundan en las fincas (uno se imagina como deben de estar esos jamones y empieza a salivar).
Como único punto físicamente duro podemos resaltar la llegada a Monesterio que hicimos por carretera ya que el camino iba paralelo a ella y no era apto para bicis: muy estrecho y con barranco de un par de metros a la izquierda.
Los últimos 20km son por pistas llanas sin más aliciente que ingeniarselas para vadear un par de ríachuelos sin mojar los pies.
El albergue de Zafra es muy bueno y con una hospitalera muy amable.Son 12 pero con desayuno, habitaciones de 4 camas con ducha y una cocina totalmente equipada.
Hoy se preveía que fuera un día duro pero sin embargo hemos tenido tiempo para descansar y lavar toda la ropa. Mañana por el contrario se presenta una etapa fácil pero las previsiones de lluvia pueden dificultarla bastante. De todas formas el camino es impredecible y sólo ak final de la etapa sabremos si es dura o no.
Ulteria et suseia
sábado, 18 de septiembre de 2010
Etapa 1. Sevilla - Almadén de la Plata (75km): Un calvario menos
Para este camino venía con la intención de no saltarme un par de simples reglas: parar de pedalear a las 3 de la tarde y no reventarme los primeros días. Pues bien, primer día y llegamos a las seis y media completamente extenuados. Vamos, un éxito rotundo.
Dejando aparte esto el día resultó entretenido. El paisaje es muy distinto al que estoy acostumbrado. Olivos y cactus jalonan ambos lados del camino.
El camino discurre bordeando inmensos campos de cultivo y fincas tipo "cantora" o similar. En general no es difícil técnicamente salvo algunos tramos con mucha piedra suelta.
El tramo entre Sevilla y Castilblanco de Arroyos no es duro y permite hacer buena media. Totalmente diferente el tramo restante hasta Almadén de la Plata que comienza con unos 16km por asfalto de continuo sube y baja que destruyó mis fuerzas. Tras ellos se llega a un parque natural donde nos desviamos por un sendero de unos 6km de bajada continúa que nos dará el respiro justo para poder afrontar la inexpugnable subida al Calvario empujando penosamente la bici por sus 2km escasos pero de un 20% de desnivel. Tras contemplar las impresionantes vistas sólo queda una bajada endurera hasta Almadén de la Plata.
Lo que más me ha sorprendido es que a diferencia de los otros dos caminos que hice aquí casi no hay peregrinos a pie. Este el camino de los ciclistas!!! Somos 19 personas en el albergue y sólo dos han venido a pie. Las largas distancias que separan las poblaciones y la soledad de los senderos hacen de la vía de la Plata una prueba demasiado dura para el caminante.
Dejando aparte esto el día resultó entretenido. El paisaje es muy distinto al que estoy acostumbrado. Olivos y cactus jalonan ambos lados del camino.
El camino discurre bordeando inmensos campos de cultivo y fincas tipo "cantora" o similar. En general no es difícil técnicamente salvo algunos tramos con mucha piedra suelta.
El tramo entre Sevilla y Castilblanco de Arroyos no es duro y permite hacer buena media. Totalmente diferente el tramo restante hasta Almadén de la Plata que comienza con unos 16km por asfalto de continuo sube y baja que destruyó mis fuerzas. Tras ellos se llega a un parque natural donde nos desviamos por un sendero de unos 6km de bajada continúa que nos dará el respiro justo para poder afrontar la inexpugnable subida al Calvario empujando penosamente la bici por sus 2km escasos pero de un 20% de desnivel. Tras contemplar las impresionantes vistas sólo queda una bajada endurera hasta Almadén de la Plata.
Lo que más me ha sorprendido es que a diferencia de los otros dos caminos que hice aquí casi no hay peregrinos a pie. Este el camino de los ciclistas!!! Somos 19 personas en el albergue y sólo dos han venido a pie. Las largas distancias que separan las poblaciones y la soledad de los senderos hacen de la vía de la Plata una prueba demasiado dura para el caminante.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Etapa 0:Aeropuerto - Hotel
Seré breve porque son las 3 de la mañana y estoy rendido. Llegamos con retraso pero al menos las bicis estaban perfectas. La pista que hay paralela a la autopista es perfectamente ciclable y nos trajo al hotel sin problemas. El hotel San Pablo está muy bien y doy por buenos los 60 (desayuno incluido).
Mañana primera etapa. La afrontamos sin una meta clara, según nos encontremos allí llegaremos
Mañana primera etapa. La afrontamos sin una meta clara, según nos encontremos allí llegaremos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









