domingo, 30 de agosto de 2009

Preparando el equipaje

Falta muy poquito y hay que ir atando cabos. El equipaje es quizás uno de los puntos más importantes a la hora de planificar un camino de Santiago y en concreto el que creo que más puede interesar a quién esté a punto de afrontar sí primer reto.

Como para mi ya es la segunda aventura he recuperado del blog del año pasado la lista y comentaré que me repite este año y que no.

-2 camisetas de algodón: No llevo, añado una a las transpirables
-guantes de verano: Repito con los del año pasado.
-guantes de invierno: No llevo. El año pasado me vinieron muy bien a primera hora de la mañana pero este año voy 3 semanas antes u por el norte. A ver...
-6 pares de calcetines (2 altos, 2 bajos y 2 en teoría windproof y waterproof): Llevo sólo 4, elimino los bajos
-prolongaciones mangas y piernas: Sólo llevo de piernas ya que no llevo culottes largos. El cortavientos valdrá para abrigarse los brazos
-3 camisetas traspirables: Repetimos
-3 maillots (entre ellos uno tipo cortavientos con mangas desmontables y el del club de ciclismo Riazor): Repito
-2 culots: Repito pero los dos con tirantes
-2 pantalones cortos: Cambio uno de ellos por un culotte aún tirantes
-1 pantalón largo: Repito, no ocupa nada y pesa menos
-1 chaqueta de chandal de invierno: No la llevo, casi no la usé
-1 polar fino: El mismo
-1 chuvasquero transpirable: Repito, aunque tras probarlo este invierno lo de transpirable me da risa
-1 pantalón impermeable: No llevo. El que tengo es un plástico y pedalear con eso sería un infierno
- Funda almohada: Por motivos de higiene
- Saco de dormir
-botas bicicleta: Las mismas. Están motivo viejas pero confío en que me son cómodas
-botas treking: Sustituyo por unos tenis normales
-funda almohada: Repito
ASEO:
-Cepillo y pasta, lentillas y líquido, gel ducha, desodorante: Lo imprescindible
-toalla grande tipo balleta: Un gran hallazgo. Es ligera y ocupa poco pero seca muy bien
- Chanclas: El año pasado llevé unas fundas de latex para los pies y en el último momento metí las chanclas. Un acierto porque las usé no sólo para ducharme sino también para estar en los albergues
BOTIQUIN:
-alcohol, agua oxígenada y betadine (todo en botes de 12ml)
-tiritas, gasas, venda, esparadrapo, paracetamol
-pastillas para la diarrea
-papel higiénico: por sí entra el apreton
-crema solar
-pomada rozaduras

OTROS:
-1 candado grande para la bici
-1 candado pequeño para sillin y ruedas
-linterna frontal desmontable (para que valga de linterna)
-bridas y gomas elásticas
-cámara de repuesto, bomba, parches y herramienta
-móvil y cargador y muy importante, ladrón de electricidad para cuando los enchufes estén ocupados
-antena gps y cargador: No llevo, ahora mi móvil tiene gps
-boli y block de notas
-guía camino y listado albergues: No tengo ninguna buena, vamos a la aventura
-gafas de sol con cristales claros y oscuros
-barritas energéticas y 1 sobre de glucosa: Todavía tengo que comprar
-pastillas para hacer isostar: No es importante por ser bebida isotónica sino porque el agua sepa a algo distinto de plástico

Resumo para los novatos los puntos que quizás no sean evidentes pero considero imprescindibles: toalla tipo balleta, ladrón de electricidad, Funda almohada, papel higiénico y pastillas de isostar.

Mañana meteré todo en las alforjas y os contaré lo que cambie a última hora

viernes, 28 de agosto de 2009

Probando las alforjas

Se acerca el difícil y hay que probar todos los elementos. El año pasado hice todo rato de forma más ordenada y con mucho más margen. Este año las cosas han salido como han salido y el test de las alforjas lo he hecho sólo a 3 días de partir.

Pues bien, para que la prueba fuera realista necesitaba baches y peso así que aproveché que quedé con un par de amigos para hacer una ruta de btt para poner las mochilas. Como peso utilicé unas guías telefónicas que tenía para tirar.

Ya no me acordaba de lo que era ir al monte con unos 6 kilos en las mochilas. Es curioso, subiendo es un infierno pero bajando hasta da más seguridad. Acostumbrado a una bici de doble amortiguación al coger una simple la rueda de atrás parece tener vida propia al bajar por piedras. Sin embargo al llevar peso va mucho más estable.
Conclusiones:
1. Las alforjas son mucho más difíciles de poner que las top peak del año pasado. Como ventaja el peso va más abajo y la bici es más estable

2. Los frenos de disco son una bendición. Ir al camino con vBrake como hice el año pasado es una temeridad.

3. Volver a llevar una bici sin amortiguación atrás es duro pero uno se acostumbra.

4. Mi forma física debería ser mejor. Con la incertidumbre de no saber sí haría el viaje o no hizo que no entrenarse como debería.

El camino se presenta duro pero cuanto mayor sea el reto mayor la satisfacción cuando se logre.

miércoles, 26 de agosto de 2009

La bicigrina

Este año todo fueron dudas: que sí la ruta, que sí el compañero, que las fechas... Y también hubo otra duda: qué bici llevar? Amortiguación doble o simple?

Cualquier ciclista de montaña sabe que no hay color entre ir con una doble a ir con una simple. Sin embargo cuando hablamos de ir con ocho o diez kilos detrás por caminos pedregosos la cosa cambia. Basta una sencilla búsqueda en google para ver cientos de fotos de transportines de tija partidos que supusieron el final del camino para sus propietarios. Hace un par de semanas uucd la oportunidad de probar uno que me dejó un amigo. Lo cargue con nos ocho kilos y fui a hacer una ruta. En cada bache hacia un ruido que daba la sensación de que lo siguiente que iba a ver es mis mochilas en el suelo tras de mi.

Por todo esto decidí volver a recuperar mi fiel decathlon que tan buenos momentos me hizo pasar en el anterior camino. Eso sí, ahora cuenta con unos estupendos frenos hidráulicos que creo indispensables tras haber terminado varias etapas del camino francés doliendome las manos de apretar los viejos frenos vbrake.

Mañana saldré al monte con mi bicigrina y las mochilas a medio cargar para ir recordando sensaciones.

Pd. Este post ya lo he escrito con mi omnia que será mi enlace con el mundo real durante este camino

martes, 25 de agosto de 2009

De vuelta al camino

Casi un año después vuelvo a escribir en este blog. Aunque durante este tiempo siempre tuve la certeza de que volvería al camino hasta ahora no comencé a escribir de nuevo porque estaba todo en el aire y las dudas no se terminaron de despejar hasta hace escasas horas.

Tres aspectos fundamentales han estado en dudas hasta hace pocos días: La ruta, las fechas y la compañía.

La primer duda era la ruta: La via de la plata parecía la elección lógica tras hacer el camino francés el año pasado. Sin embargo este año no me sentía motivado para un reto de tanta duración y además parece que es un camino con etapas demasiado monótonas y largas.

La segunda y la tercera duda fueron muy unidas. Primero iba a ir con un amigo e hice coincidir mis vacaciones con las suyas para ello. Un cambio laboral impidió su participación. Luego el amigo que iba a venir el año pasado y se echó atrás en el último momento dijo que esta vez no me fallaría pero tenía que cambiar las vacaciones. Así lo hice pero una vez más se echó atrás. Quedaba la opción de ir sólo pero antes de ello recurrí a internet.

Puse un anuncio en el foromtb y me contestó Jose, del club de ciclismo de Laracha (Laracha a duas rodas). Tras unos emails parece que coincidíamos en nuestra pasión por la biclicleta, por el camino y en las fechas que disponíamos para el camino. Así hemos acordado unirnos en esta aventura y acometer el más antiguo y duro de todos los caminos: El primitivo.

Para los que no conozcáis el camino primitivo os reproduzco un trozo de la guía Eroski:
[...]El Camino primitivo es ese idóneo punto de partida para descubrir la senda del primer Camino conocido, la que tomó Alfonso II el Casto, en el siglo IX para visitar la recién descubierta tumba del Apóstol Santiago. El itinerario actual reproduce fielmente al original, partiendo desde Oviedo y atravesando Asturias por todo los concejos de su occidente: Las Regueras, Grado, Salas, Tineo, Pola de Allande y Grandas de Salime. A partir de éste último los pasos entran en Lugo por el Puerto del Acebo y enlazan con el Camino francés en Palas de Rei, donde tan sólo quedan dos jornadas para llegar hasta la Plaza del Obradoiro.[...]

Con todas las dudas que he tenido hasta el último momento este año no he preparado casi nada. Para muestra lo pobre que es el aspecto de este blog (que espero mejorar algo antes de emprender el camino). Por el momento sólo se que partimos el próximo miécoles a las 9:30 en bus para oviedo, que en todas las páginas dicen que el camino primitivo es tremendamente duro, muy poco transitado, con muchos tramos de puro BTT y que hay pocos albergues. Si el camino francés resultó ser un paseo agradable y fácil este no se presenta igual. Pero un reto fácil o sería un reto.

En estos días intentaré documentarme bien y preparar todo para el camino. La experiencia del año pasado será fundamental. En los próximos post os iré detallando que conservo y que cambio del equipaje para que le valga de orientación a futuros peregrinos.

Un abrazo a todos y ¡ULTREIA ET SUSEIA!

domingo, 5 de octubre de 2008

Epílogo


Ayer fue un día cargado de emociones y también de reencuentro con el mundo real. Siento no haber podido escribir esta entrada pero creía que era algo que no podía hacer con prisa. Primero un breve resumen de la jornada para ir calentando motores.

Dormimos en el albergue del Seminario Menor. Fue el más "caro" de todos, 10€, pero las instalaciones estaban realmente bien. Luis quería quedarse a descansar un poco más y yo bajé a eso de las 10 a callejear por Santiago y hacer algunas compras. Ya había estado en múltiples ocasiones en Santiago pero hoy era especial y apreciaba la ciudad de forma diferente a otras veces. Nunca había caído en la cuenta de la cantidad de tiendas de recuerdos que hay por cerca de la catedral. Es increíble.

A las 11:45 quedé con Luis en la Plaza del Obradoiro para ir a la misa del peregrino a las 12:00h. Entramos en la catedral y estaba todo ya completo. Quizás fue por eso por lo que no viví este momento con la intensidad que esperaba. La verdad es que ya estaba asumiendo que el viaje había finalizado. A pesar de ello varias ocasiones de la misa me parecieron muy emotivas. Varios curas de diferentes países dieron las benciciones a los peregrinos en sus respectivos idiomas. También fueron nombrando las procedencias e inicios de viaje de los peregrinos presentes (los que habían ido a obtener su compostela el día anterior, a nosotros no nos dijeron, claro. Fue un fallo por nuestra parte). Al finalizar la misa una rápida visita al sepulcro del apóstol y dejamos para mejor ocasión el abrazo a la figura del santo para evitar posibles colas en la oficina del peregrino (vivimos a menos de una hora en coche, no tiene mucha importancia). Dicha oficina está en la plaza de la fuente de los caballos haciendo esquina. Ahí nos dieron la Compostela que orgullosos mostramos en la foto (aunque la calidad de la cámara del móvil nos hiciera una mala jugada y parezca que sostenemos folios en blanco).

Para volver a Coruña utilizamos el tren regional. Ya se que pudimos hacer una etapa más y llegar en bicicleta pero el objetivo era llegar a Santiago y conseguido este el nivel de adrenalina había bajado y sinceramente no apetecía en absoluto pedalear una jornada más. No hubo problema para subir con las bicis aunque el "amable" revisor nos recordó que aunque haya sitio para bicis en el primer y último vagón y así esté claramente señalizado en la puerta del mismo sólo deberíamos saber que sólo pueden ir en el último a pesar de que eso no esté escrito en ningún lado.

Resumida nuestra última jornada llega el momento de sacar conclusiones. Lo primero es que la experiencia ha sido extremadamente positiva y que se la recomiendo a todo el mundo. Cuando no has hecho el camino uno piensa en las duras jornadas caminando que tendrán la recompensa de ver ciudades y pueblos con sus distintos monumentos. Lo que uno no se da cuenta hasta que lo ha hecho que el verdadero monumento que uno vera en el camino es la mejor esencia del ser humano.

Y es que el camino es un mundo a parte. Cualquier peregrino que intente sentir el camino intentara sacar lo mejor de uno mismo y ser un poco mejor cada día. En el camino se puede respirar solidaridad y optimismo allí donde uno vaya. Un buen peregrino siempre tendrá una sonrisa y un saludo a tu paso y una mano tendida ante cualquier problema que surja. Ejemplo de ello mi amigo (porque ya lo considero así) Jorge que me sacó del apuro de la bajada de la cruz de ferro. Otra prueba de ello es que en los albergues uno dejaba sus pertenencias toda la tarde encima de la cama. Cualquiera podría haber cogido toda la mochila y llevársela pero no fue así. No dudo que haya ciertos individuos mal intencionados que se alojen también en los albergues y que provoquen que la existencia de un cierto porcentaje de robos pero aún así me ha sorprendido y casi maravillado la honradez con la que todo el mundo parecía querer actuar.

Otra parte esencial del camino son los ánimos que uno recibe de la gente de su entorno. Ese calor lejano que uno recibe de los amigos es otra de las grandes sensaciones que se aprende a valorar de una forma muy especial. Cuando se está lejos de casa se aprecia muchísimo incluso la demostración más pequeña de que alguien se acuerda de ti. Es cierto el refrán de que "Los amigos se ven en las ocasiones" y he tenido la gran suerte de que tuve muchas más buenas sorpresas que triestes decepciones (que por supuesto también hubo alguna).

En el camino da igual la raza, el sexo, la edad, la condición física o la social pues ahí todos somos peregrinos. Ojalá cada uno de nosotros traslade a su vida cotidiana un poquito del sentimiento que hemos aprendido en el camino.

Todo tiene un comienzo y aunque no nos guste también un final. Pero normalmente el final de algo representa también el principio de algo distinto por lo que no tenemos que apenarnos sino coger con ilusión y ganas lo nuevo que comienza. Por eso esto no es un adiós sino un hasta luego.

Ultreia et suseia!

TO BE CONTINUED IN ... http://elcamino2009.blogspot.com

sábado, 4 de octubre de 2008

Una historia por escribir

Todavía no se cuando, no se con quien y ni siquiera se como pero lo que se seguro es que habrá otra historia. Y es que el camino es la droga más maravillosa que puede haber y una vez que la pruebas estás enganchado. Un peregrino es como un ex-fumador. Por mucho tiempo que pase a la primera ocasión que lo tienten volverá al camino y yo lo reconozco. Desde los primeros días el camino me enganchó y ya por siempre seré un peregrino...

Hasta la próxima. Un gran abrazo a todos los que nos habéis seguido durante estas dos maravillosas semanas.

viernes, 3 de octubre de 2008

SANTIAGO!!!

Hoy correspondía poner el título "Etapa 13: Arzúa - Santiago (37 km)" pero dadas las circunstancias me apetecía poner algo más expresivo.
Al final no pude resistir la tentación y fuimos a la plaza del Obradoiro. Estuve un buen rato tirado en medio de contemplando la catedral. Es preciosa. Nunca me lo ha parecido tanto. Gracias a todos los que nos disteis ánimos durante este viaje. Dicho todo esto comencemos con la crónica de la jornada.
El día amaneció totalmente cubierto de niebla. Como estábamos en un albergue privado aprovechamos para salir más tarde y así esperar a que despejara un poco. A las 10 comenzamos nuestro último día de ruta. En mi interior dos fuerzas opuestas: por una parte saber que estás a punto de llegar a la meta soñada hacia que mis fuerzas me permitieran volar sobre la bicicleta; por otra parte también por saber que estás a punto de llegar a la meta soñada sabía que el camino estaba a punto de terminar por lo que cualquier cosa me parecía buena excusa para parar o al menos disminuir la marcha.
La niebla que nos acompañó hasta superar el río Tambre le daba al camino un aire místico y mágico como sí fuera un augurio de que hoy era el gran día.
Los km iban transcurriendo por sendas entre frondosos bosques, a veces de pinos otras de eucaliptos pero siempre acompañados por un sin fin de peregrinos. Ciertamente algunos tramos de esta última etapa parecía el paseo marítimo una tarde soldada de julio (la gente de Coruña sabrán bien a lo que me refiero) sin embargo curiosamente no vimos ningún otro bicigrino. A pesar de ello puse especial énfasis en saludar a cada peregrino que adelantamos. Quizás con eso pretendía transmitirles parte de la emoción que me embargaba paulatinamente a medida que nos acercabamos a nuestra meta.
Tras serpentear a un lado y otro de la general (muy mal por la Xunta por no proveer de pasos subterráneos en todos los cruces con la nacional) llegamos a las inmediaciones del aeropuerto. Un duro ascenso de 2 o 3 km que sin embargo hoy subí como empujado por una fuerza especial, la fuerza que me daba imaginar las torres de la catedral que ya casi podía sentir.
Pasado el aeropuerto un par de rampas y sus correspondientes subidas para llegar al monte del gozo. Antes de ello me equivoqué de camino y de casualidad llegué a las oficinas de mi amigo Marcos donde recogí sus alforjas hace escasamente 3 semanas. Para mis adentros pensé "aquí comenzó todo". Un suspiro, una foto y marcha atrás para volver a localizar las flechas amarillas.
Al pasar el monte del gozo ya se diviso Santiago. Procure no buscar con la mirada las torres de la catedral entre las casas. No quería verlas antes de tiempo, todavía no. Un rápido descenso y ahí estaba el cartel que anuncia el nombre de la población. "Santiago" ponía. En este momento me acorde del letrero que había en Roncesvalles "Santiago 790". Cuanto camino recorrido y ahí estaba, a las puertas de conseguir el reto personal.
A partir de aquí ya no veía las flechas amarillas. Ya había estado en muchas ocasiones en Santiago y mis piernas ya se dirigían solas hacia la catedral, tanto que por constumbre eligieron el camino que baja por las escaleras que llevan al hostal de los reyes católicos. Me eché la bici al hombro para bajar los escalones que eran mi último escollo antes del glorioso momento. Curiosamente en este momento la bicicleta me pareció ligera como una pluma. Al llegar a la plaza fui hasta el centro teniendo cuidado de no girar la cabeza hacia la catedral, deje la bici en el suelo, inspire aire hondo, expire y me volví. Ahí estaba la catedral iluminado por un magnífico sol más magestuosa que nunca. Me tumbé en el suelo y la seguí contemplando inmóvil varios minutos. Hoy la veía absolutamente diferente. Era como sí mi mente percibiera mucho más nítidamente cada detalle, cada tono de color, cada matiz en las figuras. Supongo que más de 700 km esperando este momento habrían entrenado mi mente y mis sentidos de una forma especial.
He de reconocer que por unos momentos pensé en entrar. Era como sí la catedral me estuviera llamando insistentemente. Aún así quería dejar ese momento para la misa del peregrino de mañana, justo antes de recoger el merecido reconocimiento de nuestro esfuerzo: la compostela.
Hoy hemos puesto el penúltimo sello en nuestra credencial en el albergue del Seminario Menor (el último será mañana en la oficina del peregrino). El albergue está muy bien y tiene como principal ventaja estar a 15 minutos andando de la catedral. Mañana dejaremos las bicis y las mochilas aquí mientras vamos a comprar recuerdos y a la misa del peregrino.
Mañana será sin duda un día muy intenso emocionalmente. El fin del camino y la vuelta a la vida real tendrán lugar en escasas horas. No se sí lo he asimilado de momento pues creo que mi mente aún sigue contemplando la fachada de la catedral. Mañana a medida que vayan pasando las horas iré tomando conciencia de todo y espero poder expresar con más claridad todo este vendabal de emociones. Mientras tanto sólo decir por última vez "Buenas noches y buen camino" pues el siguiente post ya lo haré desde Coruña y ahí sí que el camino habrá terminado realmente.
PD.: hoy acompañan este texto dos fotos. En la que estamos Luis y yo es la que consideraré foto "oficial" de este blog. La otra en la que salgo con la camiseta del club la he incluido con especial cariño a mis compañeros del club de ciclismo Riazor que han tenido buena parte de "culpa" de esta aventura. Sí no me hubieran metido en la "locura" de la bici no creo que hubiera vivido nunca esta aventura. Un abrazo para todos vosotros